El calendario se «come» la romería de San Benito

La coincidencia con el Viernes Santo, que ocurre cada 95 años, obliga a suspenderla


Numerosas son las parroquias de Galicia que todos los 21 de marzo sacan en procesión al san Benito del invierno, uno de los santos gallegos más queridos, sobre todo, en la comarca de O Salnés. Pero este año no podrá ser. Su fiesta coincide con el Viernes Santo y la liturgia dice que en esa jornada está prohibido celebrar misa. Los devotos tendrán que esperar hasta el 11 de julio, cuando este santo celebra su festividad de verano, para poder darle las gracias por los favores recibidos.

Cambados es uno de los municipios gallegos con mayor devoción por san Benito. Todos los años, miles de personas se dan cita en la iglesia de Fefiñáns para asistir a misa, acompañarlo en procesión y pagar con velas, animales y dinero las promesas realizadas. Dicen los devotos que su especialidad son las verrugas, que desaparecen milagrosamente después de haber cumplido lo prometido. Aunque es en verano cuando esta festividad atrae a mayor número de fieles, la celebración del invierno cuenta también con numerosos incondicionales.

Suspender las procesiones

Sin embargo, el próximo día 21, la plaza de Fefiñáns no se llenará de los fieles de san Benito. Es Viernes Santo y, por lo tanto, «liturxicamente, non pode haber misas», explica el cura párroco del municipio, José Aldao. Considera que no tendría sentido mantener los festejos porque precisamente las misas son las que atraen a la mayoría de los fieles. A pesar de que otras parroquias gallegas, como la de Lérez, han optado por aplazar las celebraciones, en Cambados han decidido suspenderlas. La misma medida han tomado en Meis y Meaño, que también homenajean a este santo.

Aunque la rumorología popular apunta a que algo así sucedió hace unos cuarenta años, lo cierto es que el párroco no lo recuerda. Y según la fórmula desarrollada por el técnico de estadística del Concello de Cambados, Manuel Rial, la última vez que San Benito y el Viernes Santo coincidieron fue en el 1913, pues esta circunstancia solo puede ocurrir cada 95 años.

Rial explica que la celebración de la Pascua fue fijada en el Concilio de Nicea, allá por el año 325. Fue entonces cuando se decidió que se celebrase siempre en domingo, con el fin de que nunca coincidiese con la Pascua judía, que se celebraba en cualquier día de la semana. Finalmente, fue la Iglesia de Alejandría la que se encargó de realizar el cálculo astronómico para que toda la comunidad cristiana celebrase la Pascua en las mismas fechas.

La tarea fue encargada al matemático alemán Karl Friederich Gauss, que desarrolló una fórmula basada en los concilios cristianos. La luna pascual es aquella cuyo plenilunio se produce en el equinoccio de primavera del hemisferio norte, que tiene lugar el 21 de marzo. De esta forma, el Domingo de Resurrección no puede producirse nunca ni antes del 22 de marzo, ni después del 25 de abril.

Teniendo en cuenta todos estos datos, Manuel Rial desarrolló una fórmula que demuestra que la Pascua coincide en 23 de marzo cada 95 años. Como San Benito se celebra dos días antes, su festividad no volverá a caer en Viernes Santo hasta el próximo año 2103.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

El calendario se «come» la romería de San Benito