Los refugiados llegaban en taxi desde Madrid y en Tui cruzaban el Miño clandestinamente


Los testimonios personales encontrados en los informes que hasta hace dos años eran secretos dan cuenta de la aventura que suponía facilitar la huida a los refugiados y de la complicidad que encontraban en las poblaciones ribereñas de ambos lados. Eduardo Martínez había diseñado dos rutas de huida hacia Portugal en la comarca de O Baixo Miño. El primer punto estaba situado a tres kilómetros de Guillarei, en Tui. «Allí los hermanos Alén poseen una casa, una tienda y una pequeña granja, tienen un negocio de contrabando y son bien conocidos de los carabineros, con quienes se llevan de maravilla», decía en uno de los informes que han sido desclasificados.

La otra ruta estaba situada a unos tres kilómetros de distancia. Allí esperaba un agente, conocido por el alias Trimotor, «cuñado de uno de los carabineros, también tiene una casa con terreno y un barquito de pesca que puede albergar a unos 12 hombres», según puede leerse en uno de los informes.

Aviso por telegrama

Los refugiados llegaban en taxi desde Madrid, tras pasar por Barcelona o Pamplona. El conductor, de apodo Ríos, era un miembro de la trama. Lo avisaban con un telegrama con la frase clave «Vete al express de Madrid el jueves». Así sabía que al día siguiente debería realizarse el cruce.

La comunicación se firmaba con cualquier nombre comenzado por A cuando se iba a utilizar la ruta de los Alén y con T si se usaba el camino guiado por Trimotor. Los agentes percibían un promedio de 2.000 pesetas por cruce, que incluía el soborno a la policía portuguesa, mientras que el taxista obtenía otras 500 pesetas por su trabajo.

Votación
0 votos

Los refugiados llegaban en taxi desde Madrid y en Tui cruzaban el Miño clandestinamente