Muere en un choque el chófer de un camión que llevaba 6 pasajeros

La Voz LA VOZ | OURENSE

GALICIA

SANTI M. AMIL

El vehículo, de 46 años de antigüedad, fue alcanzado por un tráiler Los demás ocupantes resultaron heridos, entre ellos el nieto del conductor, de 12 años

09 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Las carreteras gallegas volvieron a cobrarse la noche del jueves una nueva vida en un accidente de tráfico que se saldó con el balance de un muerto, tres heridos graves -entre ellos un niño de 12 años- y tres leves. Esta vez el escenario fue una de alta capacidad, la autovía A-52, el escenario de un siniestro cuyas consecuencias todavía eran visibles ayer para los conductores que circulaban por el kilómetro 214, a la altura de la localidad ourensana de Taboadela. Una colisión por alcance entre dos camiones que circulaban en sentido Vigo hizo que uno de ellos, un vehículo jaula marca Nazar matriculado en A Coruña en 1961, se saliera de la carretera por su derecha y volcase en la cuneta. La peor parte del golpe se la llevó José Varela Varela, conductor del camión alcanzado. Este vecino de Guntín, de 74 años, quedó aplastado bajo la cabina del vehículo, y tuvo que ser rescatado por los bomberos, aunque ya sin vida. Los otros seis ocupantes del camión, entre ellos el hijo y el nieto del conductor fallecido, todos de Guntín, sufrieron heridas de diversa consideración, aunque fueron dados de alta durante el día de ayer tras permanecer ingresados en el complejo hospitalario de la capital. Pese a que se están investigando las causas del accidente, que ocurrió en un tramo de bajada, todo apunta a que una deficiente iluminación trasera del camión que circulaba delante pudo provocar el conductor del tráiler no se hubiera percatado de su presencia en la carretera, lo que hizo que lo golpease por detrás, de forma tan violenta que terminó fuera de la calzada. Según confirmaron diversas fuentes, el camión de 46 años de antigüedad probablemente no era capaz de superar los 80 kilómetros por hora, por lo que debería llevar encendidos los cuatro intermitentes para poder ser visto en la autovía. También se supo que el camión tenía capacidad para transportar a cinco pasajeros, aunque en la parte trasera de la cabina se habían habilitado otros asientos de madera, lo que facilitaría que en el momento del siniestro pudieran viajar siete personas. Procedían de Verín, adonde habían ido a comprar vino. El camión iba cargado de toneles que quedaron esparcidos por la calzada. Otro atropello mortal A la muerte del chófer del camión hay que añadir la de un guardia civil fuera de servicio que fue atropellado sobre las ocho de la tarde del jueves en la carretera N-VI, a su paso por el municipio coruñés de Aranga. El hombre fue golpeado por un coche que lo lanzó contra el carril contrario, donde fue arrollado por otro turismo.