Touriño pide que el Estatuto asuma la identidad de Galicia como nación

La Voz S.?L. | ENV. ESP. / BARCELONA

GALICIA

Reclama un marco autonómico «de máximos», en el mismo plano que País Vasco y Cataluña Plantea que los tres partidos deben buscar la fórmula para garantizar ese reconocimiento

10 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de la Xunta propugnó ayer en Barcelona que Galicia tiene que aprovechar el proceso de reforma estatutaria para dotarse de un marco autonómico «de máximos» en la asunción de su identidad nacional, en competencias, financiación y derechos ciudadanos. Emilio Pérez Touriño incidió en su idea de que Galicia «debe seguir su propio camino», pero sin resignarse a quedar «ni un milímetro por debajo» de los textos catalán y vasco. Touriño, que fue recibido en el palacio de la Generalitat por el presidente Pasqual Maragall, subrayó que en esta tarea «no hay referentes» para Galicia, en alusión a la posibilidad de tomar como modelo el Estatuto sobre el que los catalanes se posicionarán en referendo el día 18. Con todo, suscribió implícitamente ante los periodistas la fórmula acuñada en ese proyecto, que en su preámbulo define a Cataluña como nación y en el articulado alude a la nacionalidad histórica. Indicó que el PSdeG «siempre apostó por el reconocimiento de la identidad nacional de Galicia», en referencia a la propuesta de la Fundación Iniciativas 21 asumida por los socialistas. «Buscaremos una fórmula para garantizar que el Estatuto así lo reconozca», enfatizó. Diferencias en financiación La cuestión identitaria y el sistema de financiación centraron la breve rueda de prensa que el presidente ofreció tras un encuentro de 50 minutos con Maragall. El presidente de la Xunta, que visitó a la colectividad gallega en Barcelona y mantuvo un almuerzo con empresarios, abundó en su convicción de que la sociedad gallega no entendería quedar por detrás de la catalana o la vasca en el reconocimiento de su identidad. En materia de financiación, constató las diferencias entre las ambiciones de Cataluña y las necesidades de Galicia en inversión estatal, si bien apuntó que ambas aspiran a una mayor autonomía fiscal. También observó que mientras los catalanes vinculan sus demandas a su peso económico, Galicia plantea criterios de reparto ligados a la población ponderada. Touriño esgrimió que el pacto del bipartito recoge una reclamación para Galicia del 8% del gasto del Estado para reparar el déficit en infraestructuras. Esta misma semana, Zapatero se comprometió a destinar ese porcentaje en el 2007. Touriño atendió a la prensa en solitario, ya que Maragall, inmerso en la campaña estatutaria, tuvo que viajar a Tarragona para dar un mitin con Zapatero. Antes, presentó en catalán a su homólogo: «Tenemos una relación estrecha, no sólo ideológica, sino también política y personal. Estén seguros de que todo lo que dirá el señor Touriño yo lo suscribo». Touriño colmó las expectativas de su anfitrión: «La aprobación en referendo del Estatuto será una magnífica noticia». Aventuró que también será bueno para Galicia, ya que reforzará los «lazos de cohesión» y «contribuirá a hacer más y mejor España».