Tres sospechosas para el crimen de la catana

Bea Abelairas
Bea Abelairas A CORUÑA

GALICIA

CÉSAR QUIÁN

Crónica | Las interrogantes del asesinato de A Coruña La sangre de tres mujeres estaba mezclada con la de Luis Pallares. Dos están en prisión desde el 2003 y la tercera fue detenida el lunes

18 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?on la detención el lunes de la brasileña Tania Aracele de Oliveira, la policía da casi por concluida la investigación del crimen de la catana. Los agentes tienen claro que la muerte del coruñés Luis Pallares Manso tuvo lugar en el transcurso de una orgía y que el móvil fueron los celos, pero los componentes del jurado que emitirán el veredicto tendrán más de un quebradero de cabeza, puesto que de todas las imputadas se encontraron restos en la sangre de Luis Pallares. A la vez, las tres mujeres tienen coartada. Susana Guzmán Román es una mujer ecuatoriana a la que los agentes consideran autora material. Fuentes del caso explican que tuvo una relación sentimental con la víctima y seguía enamorada de él. La noche de su muerte acudió a la fiesta y estuvo consumiendo cocaína junto a Luis Pallares y otra mujer, la brasileña Silvana de Morais. «¿A quién quieres?» Según esta teoría, en un momento de la noche preguntó a Pallares a cuál de las dos mujeres quería y la respuesta de su ex compañero desencadenó la tragedia. Luis Pallares Manso, alias El Inmenso , apareció muerto sobre su cama en una habitación en la que la sangre cubría el suelo y las paredes. Le habían clavado muchas veces una espada samurái que estaba colgada en la estancia. La presunta causante del ataque de celos de Susana Guzmán, Silvana de Morais, aseguró en los primeros interrogatorios que nunca presenció el crimen, ya que estaba en otra habitación, pero los agentes de la policía científica pudieron comprobar que era suya una de las huellas que se encontraron en un charco de sangre de la víctima. Fuentes del caso aseguran que es la imputada que ha mudado más su versión. Primero dijo que no había visto nada y poco a poco fue añadiendo datos y detalles como que en un momento de la noche alguien llamó a Pallares y lo puso muy nervioso. Tania Aracele fue detenida el lunes en Barajas, dos años después del crimen, porque no fue hasta hace dos meses cuando se supo que era de ella la sangre que apareció mezclada con la de Pallares. Su coartada depende de un amigo en cuya casa se quedaba cuando visitaba A Coruña. Dice que estaba en un bus, camino de Teruel, cuando murió Pallares Manso. Susana aportará ocho testigos para demostrar que estaba en Valladolid, y Silvana reiterará que no estuvo en la última orgía del Inmenso. Eso sí, las tres reconocen que eran habituales de las fiestas de Manso, de aquellas que acabaron bien.