Nuevos horizontes para la madera gallega

La Xunta pone en marcha una línea de ayudas pionera en Galicia que apoyan un total de 175 proyectos que tienen este recurso como eje central. Galicia trata de convertirse en un referente en el uso de madera para la construcción


En el corazón de los montes gallegos crece uno de los materiales más preciados del mundo. La madera puede convertirse en el equivalente patrio del petróleo. Porque este material es uno de los más interesantes para la industria. De los distintos árboles que conforman la flora gallega se pueden obtener maderas con características de lo más dispar y que, por ello, pueden ser destinados a satisfacer toda clase de necesidades que puedan surgir en la sociedad. Desde muebles, hasta embalajes pasando incluso por el sector de la construcción. La madera ha ido ganando adeptos con el paso del tiempo y aquí, en suelo gallego, tenemos la clave para hacernos con un importante hueco a nivel mundial en esta industria.

Aquellas empresas de la comunidad que dediquen su actividad a esta materia prima no estarán solas en su camino. Porque la Xunta de Galicia ha puesto en marcha un programa de ayudas con el que aportará su granito de arena en un total de 175 proyectos en los que la madera es la principal protagonista.

Esta convocatoria de ayudas, enmarcada en el Plan de reactivación económica, es completamente pionera en Galicia. La Xunta invertirá un total de 1,64 millones de euros en apoyos. Entre las iniciativas que impulsará destaca el uso de la madera local en más de 100 edificaciones. En concreto, este material servirá como elemento estructural de 89 viviendas y 19 locales comerciales, lo que permitirá movilizar más de 13 millones de euros durante su ejecución. Tal y como explican desde la Administración gallega, de esta forma se podrá beneficiar no solo a los promotores y empresas que impulsan los proyectos, sino también a los profesionales -arquitectos, ingenieros, diseñadores y empresas de carpintería- que los desarrollan.

Para impulsar a las firmas dedicadas a la explotación y transformación de la madera, el programa de la Xunta cuenta con cuatro líneas de ayudas. Por una parte, para la redacción de proyectos de ejecución de construcción nueva, rehabilitación de naves y establecimientos de negocio que utilizan productos de madera como elementos estructurales. Esta línea atenderá 19 solicitudes.

La segunda pata sobre la que se asienta el programa colaborará con 17 proyectos que centren su actividad en el desarrollo y fabricación de envases, embalajes o expositores realizados con esta materia prima.

Una tercera línea apoya la redacción de 89 proyectos de ejecución de nuevas viviendas unifamiliares o rehabilitación y reconstrucción de las mismas. Y, por último, se favorecerá la realización de 50 obras de reforma o acondicionamiento de locales comerciales o de negocio con productos hechos con madera.

Estas ayudas se enmarcan en el Plan de reactivación económica de la Xunta. El objetivo, en concreto, es impulsar la transformación de la economía y de la industria de la comunidad, potenciando así la Galicia más verde y rural. Además, aseguran desde la Administración, están en línea con la Axenda da industria forestal 2019-2021, que pretende que los productos forestales actúen como elemento central para fomentar la bioeconomía, utilizando la madera como elemento de origen natural, reciclable y reutilizable.

Con medidas como esta, la comunidad gallega trata de convertirse en un referente en el uso de la madera en el sector de la construcción. Precisamente, con el objetivo de fomentar la transformación industrial y una economía más verde, un horizonte muy en línea con el que persigue la propia Unión Europea en su plan de los fondos de reconstrucción.

Imagen de archivo del proyecto arquitectónico de ampliación del PAC de A Laracha, uno de los ejemplos recientes del uso de la madera en la obra pública.

El sector de la construcción también se alía con la madera 

 

«Me especialicé en la construcción con madera porque estaba convencida de que se podía construir mejor, con más calidad y siendo más responsables con nuestro entorno», son las palabras con las que María Sánchez Ontín, arquitecta y fundadora del estudio The Cambium Design -en Ames-, resume el gran potencial que ella misma vio en esta materia prima. Asegura esta experta que le gusta trabajar con madera porque es el único material de construcción que es renovable: «Gracias a la gestión sostenible de nuestros bosques es un recurso que puede estar disponible eternamente». Los proyectos de esta arquitecta también han contado con ayudas de la Xunta: «Es una muy buena noticia que la Administración apoye esta forma de construir, porque construir con madera es cuidar nuestro patrimonio forestal y fomentar un desarrollo económico local más sostenible», añade.

El estudio que dirige esta emprendedora trabaja bajo el estándar de Passivhaus, un paraguas bajo el que se engloban unas viviendas diseñadas para consumir muy poca energía y cuyas facturas energéticas son mucho más bajas que las de una construcción convencional: «Passivhaus permite cualquier sistema constructivo, pero si trabajamos con madera además podremos beneficiarnos de ventajas adicionales. La madera tiene valores de conductividad próximos a los de los aislamientos. Para conseguir un mismo nivel de aislamiento, los muros de los sistemas constructivos con madera tienen menor espesor que los de otros sistemas tradicionales», resume. Todas estas ventajas han sido un impulso para este tipo de viviendas. De hecho, María Sánchez reconoce que el interés ha crecido en los últimos años.

Una alianza con el bosque para el vermú de autor gallego  

 

Uno de los mejores y más exclusivos vermús que se pueden encontrar en el mercado sabe a Galicia. Paladear este particular licor significa viajar directamente hasta territorio galaico. Y el encargado de firmar este producto tan especial es la destilería Coronas Galicia, con sede en Santiago.

De sus instalaciones sale el vermú (rojo y blanco) La Fabulosa, un líquido elaborado con una receta tradicional de principios de siglo con una frescura y aroma que cabalgan entre lo amargo y lo dulce. Tal y como explica el director de la empresa, Rafael Piñeiro, lo que hace diferente a su vermú es la materia prima. Porque para obtener los vinos base se seleccionan cuidadosamente variedades autóctonas gallegas con el fin de «obtener la redondez necesaria que requiere este tipo de vino. Además se le añade azúcar, extractos y macerado de hierbas tras lo que se deja reposar en bocoyes de madera para, por último, filtrarlo».

«Lo que nos diferencia frente a otros competidores es la calidad del producto, que es completamente artesanal y está macerado en botánicos naturales, y después el diseño del embalaje, el packaging», explica Rafael Piñeiro. Y precisamente su particular forma de vestir su vermú les ha valido para lograr una de las ayudas de la Xunta. Porque su licor La Fabulosa se puede adquirir de una forma mucho más original que la de las tradicionales botellas. Un packaging en el que la madera es la protagonista. «Vendemos La Fabulosa en un formato que se conoce como bag-in-box. El licor va en una bolsa como de aluminio que tiene un grifo para ir sirviendo el vermú. Esta bolsa a su vez va introducida en una caja de madera que sirve como soporte, como expositor».

Una nueva sede en la que confluyen todas las variedades

La Asociación de la Primera Transformación de la Madera de Lugo está de estreno. Recientemente han aplicado un lavado de cara a su sede. Y en ella, como no podía ser de otra manera, la gran protagonista es la madera. Y para acometer esta obra de reforma, la organización ha contado con la línea de subvenciones de la Xunta de Galicia: «Ha sido una ayuda muy importante para el acondicionamiento de nuestra nueva sede, que es un reflejo de nuestro sector, nuestro producto. Es un ejemplo a mostrar a la sociedad del uso, de su calidad y calidez que aporta a la estancia, así como el diseño sereno y tranquilo que ofrece», explica Nuria Rodríguez, secretaria general de la Asociación. Para las obras, en esta organización utilizaron productos de origen local y madera certificada y las especies elegidas fueron pino, eucalipto y frondosas, tanto en madera maciza como en tablero.

La madera tiene un sinfín de usos y saber cómo utilizar cada una de las especies es determinante para sacar todo el partido a este producto. Tal y como relata Rodríguez, cada uno de los tipos que hay en Galicia tienen un fin determinado: «El pino fundamentalmente va destinado a sierra, para la obtención de tabla, para el sector del mueble o del embalaje y a la fabricación de tablero. En cuanto al eucalipto, la mayor parte de su destino es a las plantas de celulosa para la obtención de derivados como el papel o productos higiénicos, de tanta necesidad en la actual situación de crisis sanitaria. En cuanto a las frondosas, su uso es más residual, y su destino es el aprovechamiento de leñas, fabricación de duelas para barricas y para la construcción».

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