El cierre de la térmica desata un frente de alcaldes en defensa de sus industrias

Los 25 regidores piden al Gobierno y a la Xunta medidas para frenar el desmantelamiento de sus comarcas

Paso al frente institucional en Ferrolterra. Una veintena de alcaldes de las comarcas de Eume, Ortegal, A Mariña, Ferrolterra y A Terra Chá unieron ayer esfuerzos en el Concello de Ferrol para lanzar una petición de socorro unánime a las Administraciones por la situación de emergencia industrial en la que se encuentra la zona. Convocados por el regidor de Ferrol, Ángel Mato, alcaldes del PSOE, PP, BNG y Terra Galega dieron una lección a sus partidos y aparcaron las diferencias para firmar una declaración institucional conjunta en la que solicitarán la implicación del Gobierno central y de la Xunta para frenar el desmantelamiento económico de la zona.

Los primeros ediles defienden la continuidad de la planta con otros combustibles El anuncio por parte de Endesa de abandonar el negocio del carbón en España y, consecuentemente, iniciar el cierre de la central de As Pontes, desencadenó este encuentro, que el regidor de la villa minera, Valentín González Formoso, calificó como «día histórico para a democracia», por la representación institucional unida «alzando a voz e clamando por unha reactivación industrial» en estas zonas. Participaron en la reunión los alcaldes de As Pontes, Ferrol, Pontedeume, Neda, Mugardos, Ortigueira, Cedeira, Cerdido, A Capela, As Somozas, San Sadurniño, Fene, Cariño, Valdoviño, Moeche, Cabanas, Ares, Narón -acudió Guillermo Sánchez, porque Marián Ferreiro no pudo por problemas familiares-, Miño, Monfero, Mañón, Muras, Xermade, Vilalba y Viveiro.

Efectos energéticos

Los alcaldes ponen el foco en las consecuencias que el coste energético está provocando para importantes industrias gallegas, como la térmica pontesa y Alcoa, aunque subrayan los problemas por los que han atravesado o atraviesan otras compañías de peso. Así, González Formoso citó a Reganosa, «que está posta en tela de xuízo», Megasa o Gamesa, y recordó los cierres de Poligal y Elinco, entre otros. Además, advirtió de que durante los dos próximos años habrá un vacío de ocupación para las firmas auxiliares del astillero ferrolano, antes de que arranque el programa de las F-110.

El Gobierno gallego reclama al Ejecutivo de Sánchez «viernes energéticos» En cuanto al cierre de la térmica pontesa, Valentín González aseguró que «perseverar na continuidade do carbón é un erro», tomando en cuenta los objetivos medioambientales marcados tanto en España como en la Unión Europea. Sin embargo, defendió la continuidad de la térmica como central de biomasa, demanda que plantearán en la reunión que va a celebrarse con el Ministerio de Transición Ecológica esta misma semana. «É unha saída clara, que xa se fixo en Puertollano», reseñó, al mismo tiempo que recordó que la instalación ya está llevando a cabo pruebas en ese sentido. «Isto non vai nin contra Feijoo nin contra Pedro Sánchez. Esta situación é culpa de todos», admitió el regidor pontés, quien señaló explícitamente al comisario de Energía de la UE -popular- y al Gobierno central -socialista- como responsables directos. Por ello, pidió trabajo común para buscar una «solución compartida».

Cruce de críticas

Mientras los alcaldes sellaban esa declaración institucional en Ferrol -menos el de Cervo, del PP, que rehusó sumarse-, los dirigentes de los distintos partidos continuaron una jornada más cruzándose críticas por el cierre de la central pontesa. El conselleiro de Economía pidió al Gobierno «viernes energéticos», y el vicepresidente criticó a Madrid su «brexit duro con las térmicas», mientras que los grupos de la oposición piden que comparezca Feijoo.

Los transportistas ven una vía en los usos de la biomasa

«Somos conscientes de que a sociedade non quere o carbón. Nós pedimos unha alternativa, porque é moita hora de que nos poñamos a traballar». Así se expresó ayer Roberto González, uno de los transportistas encerrados en el Concello de Ferrol desde hace tres semanas, después de escuchar de los regidores de Ferrol y As Pontes, Ángel Mato y Valentín González, los acuerdos del frente de alcaldes. Los transportistas son el primer eslabón de la cadena en padecer los efectos del parón de la central, -llevan más de cinco meses sin trabajar-, y aunque el anuncio del cierre de la térmica cayó como un mazazo en el sector, los profesionales entienden que se abre una vía de futuro con el posible aprovechamiento de combustibles alternativos -como la biomasa forestal- en la térmica pontesa.

No obstante, mantienen las medidas de presión, como los encierros, que ya solo se desarrollarán en los Concellos de Ferrol y As Pontes. Hoy, a partir de las cuatro de la tarde saldrá una caravana de camiones y automóviles de la estación de autobuses de la villa minera con dirección A Coruña, con la que pretenden visibilizar la repercusión que puede tener un cierre sin alternativas para la térmica. «Pedimos a todo o mundo que se una a nós. Sabemos que son medidas desagradables, pero tamén para nós», afirmó Roberto González.

Por otro lado, el portavoz del grupo municipal del PP, José Mamuel Rey Varela, presentó una moción en el Concello ferrolano para reclamar la celebración de un pleno extraordinario para abordar el nuevo escenario abierto tras el anuncio del cierre de la térmica pontesa. Los portavoces populares en el resto de las comarcas afectadas harán lo mismo en sus respectivos concellos.

No obstante, todas las miradas están puestas en Madrid, en el Ministerio de Transición Ecológica, que recibirá mañana, miércoles, a los afectados por la parálisis de las instalaciones.

Industrias dependientes del precio de la energía y del carbón se asoman al abismo

f. fernández/ b. couce

La falta de Gobierno aplaza la solución para empresas como Alcoa, mientras las térmicas gallegas llevan meses paradas por falta de rentabilidad

Galicia está atravesando por un nuevo episodio de crisis en su industria. A la de Alcoa, que se resolvió con la venta de la fábrica de A Coruña (junto a la de Avilés, ahora denominadas Aluiberia) a un fondo de inversión, se suman la de Ferroatlántica (presentó un ERE temporal, que finalmente no ha aplicado), Poligal (que cerró) o Isowat (sin actividad)... Además, las dos centrales de carbón gallegas llevan meses paradas: la de Endesa en As Pontes, tres meses; la de Naturgy en Meirama, seis. ¿Qué está pasando? ¿Está contribuyendo la falta de Gobierno a esta crisis? Pues, en parte, sí. Porque solo un Ejecutivo con plenos poderes -uno en funciones tiene las manos atadas para adoptar grandes decisiones- puede intentar atajar problemas como los que comparten Alcoa y Ferroatlántica: la tarifa eléctrica.

Seguir leyendo

Votación
7 votos
Comentarios

El cierre de la térmica desata un frente de alcaldes en defensa de sus industrias