Galicia entra en la guerra de compras y fusiones de los proveedores del motor

Las gallegas Maviva, GKN y Viza, objetivo de grandes operaciones corporativas en el seno del sector


vigo / la voz

En la automoción gallega se habla francés, alemán, inglés, algo de japonés e italiano... y mucho portugués. Esto es así porque el tejido auxiliar creado por el constructor PSA está liderado por primeras firmas mundiales de componentes. Tanto es así que de las 118 empresas que componen el Clúster de Automoción de Galicia (Ceaga), no llegan a una docena las que son de capital cien por cien gallego. Y eso hace que toda decisión corporativa, que se toma a decenas de kilómetros de distancia, repercuta en suelo gallego.

Ahora la industria está en plena revolución tecnológica y la lucha por el liderazgo obliga a constructores y fabricantes de componentes a reorientar sus estructuras y a la compra de empresas especializadas.

La batalla por el control del negocio se libra en todo el mundo y su onda expansiva ya está en Galicia. Arrancó hace unos meses con la compra del grupo gallego Viza Automoción por parte del gigante canadiense Magna, el tercer grupo del mundo en fabricación de todo tipo de componentes para la automoción, por detrás de Bosch y Continental.

La operación está a punto de culminar, una vez obtenida la aprobación de defensa de la competencia de Marruecos y la República Checa, en donde Viza tiene dos plantas, además de las de México y Galicia. La sede central en O Porriño concentra a 500 de los 1.192 trabajadores del grupo, que cerró el 2018 con 135 millones de facturación.

La siguiente operación en ciernes afecta al grupo vigués Maviva, adquirido por Ferrovial hace apenas un año por 18 millones de euros. El proveedor gallego, especializado en operaciones de logística de alto valor añadido, control de calidad y preensamblaje de componentes para la industria de la automoción vuelve estar en el mercado después de que Ferrovial anunciara el proceso de venta de la división de Servicios. «Hay muchos inversores interesados en la operación», ha avanzado el grupo español, que ha remitido el cuaderno de venta elaborado por Goldman Sachs al mercado. La pretensión es cerrar la operación, por la que se han interesado una treintena de fondos, en el cuarto trimestre del presente ejercicio. La gallega Maviva, que supera los 22 millones de euros de facturación en el último ejercicio incluye en su cartera de clientes a empresas como Grupo PSA, Saint-Gobain, Delphi, Gestamp, Antolín y Continental.

Más movimientos

Los movimientos corporativos llegan también a GKN Driveline, la segunda mayor empresa del sector gallego de la automoción, especializada en la fabricación de componentes de transmisión. La planta gallega, en la que trabajan desde hace más de 40 años un millar de empleados, pertenecía a una multinacional de origen británico que recientemente ha pasado a manos del fondo de inversión también británico Melrouse por 8.100 millones de libras (unos 9.230 millones de euros). Esto fue el año pasado, pero no queda ahí la cosa, ya que el grupo está ya inmerso en un nuevo proceso corporativo. De hecho, el historial de Melrouse en la compra de empresas, a las que aplica planes de ajuste para hacerlas más rentables de cara a su posterior venta, ha sido visto con recelo incluso por los propios británicos.

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