Pan de Antas para paladares de Bilbao

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

LA GALICIA ECONÓMICA

OSCAR CELA

La afamada panadería Manso reparte en el País Vasco, además de en Galicia

06 abr 2019 . Actualizado a las 13:25 h.

Dos días a la semana, de madrugada, una furgoneta de reparto arranca de Antas de Ulla rumbo al País Vasco. En su interior lleva un bien preciado. Kilos y kilos de pan horneados en el obrador de Manso que a la mañana siguiente harán las delicias de los amantes del buen pan. De esos paladares que saben apreciar la tradición hecha miga y corteza. Esa ruta panadera lleva ocho años en funcionamiento y tiene una clientela fidelizada. «O 80 % son galegos. No verán hai quen vén ata a panadería e dinos que nos colle o pan alí. Hai quen nos encarga empanadas e incluso quen nos pide se podemos ir á carnicería e mandarlles de paso uns quilos de carne». Y lo hacen.

José Luis García es la cara visible, el cerebro y las manos de la panadería Manso. Un negocio que arrancó hace 33 años con un obrador con hornos de piedra y que hoy se ha convertido en una empresa con más de cuarenta trabajadores que ha sabido diversificarse y adaptarse a los tiempos. «Nós eramos muiñeiros de toda a vida», recuerda José do Manso de los inicios, «moiamos para panadeiros e particulares, daquela había moita xente nas aldeas». Pero la demanda de molienda estaba cayendo, así que la familia reconsideró el negocio y decidió adentrarse en el mundo de la panadería.

Tres décadas después, los tiempos han cambiado, pero no lo que identifica al producto de Manso. «O noso pan ten nobreza», le define José, «é o propio produto o que nos defende. A nosa pelexa non son as baguetes preconxeladas. Nós temos un pan diferenciado e de calidade que mantén a esencia».