El país de las vacas... y de los conejos

Galicia desbanca a Cataluña como primera comunidad en producción cunícola, al rozar las 14.000 toneladas


Santiago / La Voz

Galicia ha sido siempre el país del millón de vacas. Y aunque muchos no lo sepan, también tiene un millón de conejos. Repartidos en 257 granjas dedicadas a la producción de carne y aprovechamiento de la piel para la industria textil, y que han convertido a la comunidad en la primera productora del estado, puesto en el que desbanca a Cataluña, hasta hace poco al frente de la clasificación. Según los últimos datos hechos públicos por el Ministerio de Agricultura, las 14.000 toneladas de carne de conejo que salen anualmente de los mataderos suponen el 24,4 % del total nacional, un peso tres décimas superior al que tiene el sector cunícola catalán.

A diferencia de lo que sucede en otras actividades vinculadas al medio rural, Galicia posee el liderazgo en producción sin ser la primera autonomía en número de granjas. En ese capítulo ocupa la sexta posición de España, lo que significa que hay otras comunidades con explotaciones de menor tamaño, y muestra un sector que ha ido ganando tamaño y está cada vez más profesionalizado.

En suelo gallego hay 257 granjas y un censo que llega casi al millón de animales La actividad viene de pasar unos años muy críticos, marcados por el abandono ante la falta de viabilidad económica. En el último lustro, hubo momentos en que el coste de producción por kilo de conejo superaba el precio de venta, lo que condujo a que una de cada cinco explotaciones echasen el cierre. Algunas lograron compensar esa caída con la venta de la piel para el textil y la confección, pero su precio también bajó en el 2015, y muchas granjas no pudieron soportarlo.

«Actualmente, el coste medio de producción de un kilo de conejo es de 1,95 euros, lo que implica trabajar con unos márgenes de beneficios muy justos; por debajo de 1,80, hay pérdidas para el productor, y esto fue lo que sucedió años atrás», explica Eva Vázquez, técnica de veterinaria de Evialis, una empresa de fabricación de piensos.

En la comunidad gallega, la mayorías de las explotaciones se concentran en Lugo y Ourense. Muchas son familiares y se han traspasado a nuevas generaciones, pero en muchos casos no dependen en exclusiva de la actividad cunícola y la compatibilizan con otros trabajos agrícolas o ganaderos. Con todo, la producción de carne de conejo tiene ante sí un horizonte esperanzador: es una de las más sanas de las que ahora se producen de forma industrial; tiene mucha proteína, es baja en sodio y aporta vitaminas.

Tecnificación

Los expertos recomiendan a las granjas que habiliten un mayor número de silos para adaptar la alimentación del animal a las diferentes etapas del crecimiento y que instalen dosificadores de propulsión hidráulica para mejorar el tratamiento médico, es decir, avanzar en profesionalización. Según los últimos datos de la Administración central, las principales comunidades productoras de carne de conejo son, por este orden, Galicia, Cataluña y Castilla-León. Y en cuanto a la demanda de este producto se produce una fenómeno curioso. Donde más se consume es en Levante, y esto se explica porque el conejo es uno de los ingredientes de la receta tradicional de la paella.

Un sector en movimiento

Las granjas gallegas venden dentro de España y también exportan a la UE, fundamentalmente a países como Portugal o Polonia. Se trata, además, de un sector en movimiento. La semana pasada, Cunicarn, empresa especializada en el sector de la cunicultura y proveedor de Mercadona, cerró la venta de una de sus dos fábricas al Grupo Valls Companys. Se trata de la planta que tiene en Celanova (Ourense). La otra, en Tarragona, fue a parar a manos del Grupo Hermi.

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