Alejandro Méndez, guitarrista de Lori Meyers: «El nuevo álbum va a ser más eléctrico, más directo y más moderno»

FUGAS

De izquierda a derecha: Alfredo Núñez (batería), Alejandro Méndez (guitarra) y Noni López (guitarra y voz)
De izquierda a derecha: Alfredo Núñez (batería), Alejandro Méndez (guitarra) y Noni López (guitarra y voz) Carlos Ojeda

Aseguran estar en plena forma y repletos de confianza. De hecho, en poco más de un mes publican disco. Pero antes, el viernes 18, actúan en el Caudal Fest, en Lugo

04 sep 2026 . Actualizado a las 17:14 h.

Abanderaron el indie español cuando aún tenía sentido ese concepto. Y hoy, superada la etiqueta, siguen en la brega, compartiendo cabecera de festivales con grupos a los que doblan en edad y quintuplican en trayectoria. En octubre publicarán su nuevo disco, En lo total. Pero antes, el 18 de septiembre, subirán al escenario del Caudal Fest, coorganizado por el concello de Lugo.

Si bien Lori Meyers son santo y seña de la ciudad de Granada, uno de sus componentes, Alejandro Méndez, tiene raíces en A Coruña, de donde era su padre. «En mi carácter conservo bastantes rasgos gallegos porque yo he pillado mucho de mi padre. Por ejemplo, me cuesta bastante abrirme a nivel emocional. Ese no ser tan capaz de exteriorizar los sentimientos al modo de los andaluces era un rasgo que tenía él y que detecto en mucha gente de mi familia», comenta.

—Ya conocemos dos sencillos y medio del nuevo álbum y tienen registros muy distintos. ¿Será así también el disco?

—Si te fijas, son tres registros por los que el grupo ya había pasado. En lo total está en la onda de lo último que estábamos haciendo, aunque más eléctrico y más intenso. Malafollá es un registro que también hemos tocado en alguna ocasión, mucho más explícitos y con unas guitarras más agresivas. Y Tus amigos es una canción mucho más fresca, más pop, más melódica. Entonces, sí, el disco recoge todo el espectro estilístico de Lori Meyers pero desde un punto de vista más eléctrico, más directo y más moderno.

—Porque ¿sienten la presión de la nueva generación que viene por detrás?

—Sentimos que todo ha cambiado mucho y que la gente que viene por detrás llega con mucha formación. Todo se ha profesionalizado mucho y esos artistas se han nutrido de eso y manejan muy bien todos los aspectos de la industria. Pero, a la vez, nosotros también sentimos que estamos en una posición que es fruto de nuestro trabajo y que todo lo que hemos hecho se respeta.

—A nivel de público, ¿son capaces de conectar con la gente que tiene 20 o 25 años o esos solo quieren escuchar Ultraligera?

—(Se ríe) Tenemos bastante conexión con los grupos más jóvenes, porque coincidimos con ellos en los festivales. ¿Con el público? Somos conscientes de que nuestro público está a caballo entre lo que eran los 90 o los 2000 y lo que hay ahora.

—Y más allá de ese contacto en los «backstages», ¿les interesa algo de lo nuevo que está pasando musicalmente en España o están a lo suyo?

—Intentamos estar al corriente de lo que es la escena más alternativa y de guitarras, que es en la que nosotros nos movemos. Notamos que de unos años a esta parte hay una vuelta a las guitarras y a un sonido un poco más punk. Y también hay muchos grupos femeninos que es algo que antes no existía. Lo cual es estimulante.

—Hemos visto cómo en estos últimos años han desaparecido algunas bandas de su generación. ¿Qué tendría que pasar en la escena musical española para que Lori Meyers dejara de tener sentido?

—Nosotros, siendo sinceros, pensamos que hemos aportado bastante y que hemos hecho grandes cosas y grandes conciertos en muchos festivales. Entonces, si esa escena de festivales pegase un bajón, quizás nos quedaríamos un poco huérfanos. O si, de repente, desapareciesen las bandas de rock que vienen de nacer en el local de ensayo y todo fuese ya puro ordenador, ahí también perderíamos el sentido. Porque nosotros venimos de ahí.

—También vemos que grupos como Vetusta Morla pararon dos años, Love of Lesbian también anuncian ahora un parón. ¿Esa idea o esa posibilidad nunca se le ha pasado por la cabeza a Lori Meyers?

—No. De hecho, cuando publicamos la primera canción del nuevo disco nunca se nos pasó por la cabeza decir: «Volvemos después de 4 o 5 años». Porque es que nunca nos hemos ido ni nunca hemos hecho ningún parón indefinido. Nos sentimos, sobre todo en directo, bastante en forma y sentimos que sigue habiendo esa conexión con el público. Nos sentimos con confianza.

—Y a estas alturas, ¿qué es lo que más pereza les da?

—Más que pereza, lo que nos da miedo es repetirnos. Porque la repetición, al final, es una muerte lenta.

—¿Hay alguna etapa de Lori Meyers que sientan que ya no les representa?

—No. No veo en nuestra carrera momentos de los que me arrepienta o que sienta que no tenía que haber hecho aquello. Es cierto que nos hemos ido despojando de ciertos prejuicios y de ciertas ideas que teníamos en nuestra primera época. Pero eso no quiere decir que no nos represente. Todas las etapas han contribuido a que el grupo esté donde está ahora mismo.

—¿No echan de menos el circuito de salas? Desde luego, el circuito de salas sí echa de menos a Lori Meyers.

—Sí. Y además somos conscientes de que hay un sector de nuestros seguidores que pide que hagamos una gira de salas. Así que ya te adelanto que con este disco haremos algunos conciertos fuera de festivales para poder llevar el disco de forma más íntegra al directo.

—No son muy activos en redes sociales. Ahí sí da la impresión de que están en modo vieja escuela.

—Bueno, hemos pasado por varias fases, pero es cierto que ahí sí que notamos que los que vienen por detrás manejan mucho mejor la forma de comunicar y la forma de utilizar las redes sociales a su favor. Nosotros hemos asumido que son otro medio más que tenemos para comunicar y para llegar a la gente, pero tenemos que ser un poco fieles a nosotros mismos y no podemos hacer cosas que ya no nos salen.

—Su padre era coruñés y su madre era granadina. Alguna vez ha dicho que son identidades diferentes pero con puntos en común ¿Cuáles son esos puntos en común?

—Pues que son ciudades no principales de España y que ambas tienen una cultura también underground muy marcada. Pero también hay muchas diferencias. Por ejemplo, la malafollá no la compartimos. En Galicia sois mejores anfitriones, más sociales y menos ariscos.

—¿Cómo va a ser el concierto en el Caudal Fest, en Lugo?

—Será una muestra de esa transición que venimos haciendo, con un repertorio que hace un recorrido de toda la carrera del grupo, en el que estamos metiendo ya las canciones nuevas para empezar a darles foco y que la gente empiece a escucharlas en directo.