«The Boys»: cuídate de los fans del lado oscuro de Patriota

Alejandro Castillo / A. A.

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Lejos de ser solo una carnicería de superhérores, la serie se consagra como un espejo brutal de los tiempos que corren

26 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

H ubo un tiempo en que el cine nos convenció de que llevar capa era sinónimo de virtud. Nos acostumbramos a ver a personajes disfrazados defendiendo el bien, con una brújula moral que lograba el justo equilibrio entre el bienestar colectivo y los intereses propios, y siempre del lado correcto de la historia.

The Boys, una adaptación de la plataforma Prime, apareció y destripó, nunca mejor dicho, todos esos códigos y convencimientos. A través de cinco temporadas, la última estrenada el pasado mes de abril, esta ficción se atrevió a transformar el género de superhéroes en una sátira ácida sobre el poder y sus constelaciones.

En toda la serie se abordan problemáticas tan actuales como la manipulación de movimientos sociales, el auge de las multinacionales o el impacto mediático que tiene la inteligencia artificial en las personas.

A imagen y semejanza

The Boys es una propuesta extrema no apta para estómagos sensibles en la que, a veces, resulta difícil diferenciar la ficción de la realidad. Pongamos un ejemplo sobre el tablero del mundo real. Si Donald Trump sube a sus redes sociales una imagen creada con IA en la que figura como Jesucristo salvador, Patriota también tendrá la suya. Si un grupo de pastores rezan por el presidente en el despacho oval de la Casa Blanca, Patriota se acercará a una congregación religiosa para difundir su mensaje. Como decía Walter Benjamin: «No hay documento de cultura que no lo sea a la vez de barbarie». La serie ha llegado tan lejos que Anthony Starr, el actor que interpreta a Patriota, tuvo que salir incluso a aclarar que él no es un sociópata narcisista en la vida real y que no comprende a los fans que admiran los rasgos oscuros del personaje.

Así que, si les ciega Patriota, ojo a tener bajo control su lado oscuro.