Mafalda Cardenal: «No me parece mal que me digan que hago música para chicas»

FUGAS

Mafalda Cardenal compartirá cartel con su pareja, Antón Carreño, de Taburete, que también actuará en A Coruña
Mafalda Cardenal compartirá cartel con su pareja, Antón Carreño, de Taburete, que también actuará en A Coruña Sony Music Entertainment México | EFE

La alicantina triunfa con su melancolía naíf gracias al trampolín de TikTok. Actuará el primer fin de semana de septiembre en el Recorda Fest de A Coruña

26 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En los años noventa habría sido esa artista amable que saca temas pegadizos que se sellan al córtex. A caballo entre la melancolía naíf y el pop, sería la invitada perfecta de cualquier gala televisiva. Hoy Mafalda Cardenal (Alicante, 2001) arrasa con su música, aunque haya dado el salto a la fama gracias a TikTok y su público se limite, prácticamente, a las «girls and gays», dicen algunos, de la generación Z. Con ganas y capacidad para sorprender a todo tipo de oyentes, llegará a A Coruña el primer fin de semana de septiembre para subirse al escenario del Recorda Fest, donde compartirá cartel con su pareja, Antón Carreño, la otra mitad de Taburete.

­—Su carrera empieza a despegar para el gran público gracias a los festivales, pero han sido las redes sociales el canal que ha difundido realmente sus canciones, haciendo virales temas como «Tu fan».

—Es así. Directamente creo que sin las redes sociales, y concretamente sin TikTok, no habría sido cantante. Me ha cambiado la vida y estoy muy agradecida tanto a la plataforma y a la difusión que te permite como a toda la gente que comparte mis canciones para que puedan llegar a más gente. Las barreras respecto a los artistas que nacemos en redes se están perdiendo, y es genial que cualquier persona con un móvil y ganas de darse a conocer tenga la oportunidad de probar suerte.

—¿Pero les toman en serio los pesos pesados de la industria musical?

—Quizás al principio algo menos, pero todo es adaptarse. Y además es una manera igual de válida y legítima de entrar en la música. El soporte da igual; yo compongo canciones en mi cuarto con mi guitarra como tantos artistas.

—Se denomina una intensa y se abre en canal en sus letras. También Paula Mattheus, con la que comparte una canción y que triunfa también como cantautora. ¿Está volviendo con fuerza este género?

—Yo creo que, como en todas las generaciones, hay gente que es más o menos intensa. Los que sí lo somos, como Paula (a la que le va genial y me alegro muchísimo) o como yo, solemos buscar un refugio en la música. De hecho, yo empecé a escribir canciones porque no encontraba en otros temas exactamente lo que necesitaba escuchar en un momento en el que tenía el corazón roto.

—¿Es cierto que, como su primer disco fue una oda al desamor, ha tenido que advertir a sus fans de que confíen en que puede seguir escribiendo buenas canciones aunque esté enamorada?

—[Risas] Sí los advertí porque he madurado. Una se enamora bien y ve las cosas desde otra perspectiva, y ahora estoy ahí. No voy a dejar de escribir canciones de despechada porque todavía tengo muchas cosas que contar. Pero, bueno, supongo que ahora mismo no me sale tirar hacia otro sitio. Lo que sí es cierto es que, estando contenta, puedes escuchar todo tipo de canciones, también una tristísima, pero cuando estás mal solamente buscas ese tipo de temas con los que empatizas y entiendes qué te pasa.

—Este verano la veremos en A Coruña en el festival Recorda Fest. ¿Le impone tocar ante gente que quizás no conozca sus canciones?

—Ante todo, es un privilegio. Estoy muy agradecida por la gente que me contrata en festivales, porque te da una exposición tremenda. Esa gente que no consume TikTok o que no está familiarizada con mi música puede escucharme y me parece una experiencia muy guay.

—Antón Carreño, su pareja, también tocará con Taburete en ese festival. Ya actuaron juntos en un concierto en Madrid. ¿Les apetece repetir la experiencia?

—No tengo ni idea de qué va a pasar, la verdad. Queda bastante para eso... Me hace ilusión compartir con ellos cartel, claro, pero nunca se sabe.

—Le suelen colgar la etiqueta de que hace «música para chicas».

—Me da igual. De hecho, mis amigos me dicen que escucho «canciones de chicas» porque me pongo mucho a Taylor Swift, Olivia Rodrigo o Aitana. Yo soy consciente de que mis temas se encasillan mucho en el cajón de las girls and gays, porque son muy intensos, pero debería ser válido que cada cual escuche la música que le guste, y yo estoy encantada cada vez que un chico me dice que acaba de conocer mis canciones y le encantan. Aunque sea porque se las ha puesto su novia.