Luz Casal: «Estoy en el mejor momento de mi carrera»

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Luz Casal en su reciente actuación en el Palacio de la Ópera de A Coruña.
Luz Casal en su reciente actuación en el Palacio de la Ópera de A Coruña. EDUARDO PEREZ

La artista de Boimorto agotó las entradas en los cuatro conciertos en Galicia de su gira «Me lo puedo permitir», a la que le quedan otras 23 fechas

17 abr 2026 . Actualizado a las 12:34 h.

No es que vaya contra corriente, es que no hay destino que la encauce, no hay norma que la atenace, ni dictado de la industria capaz de doblegar su tenaz voluntad. Cuando la mayor parte de los artistas eligen el Movistar Arena madrileño para la apoteosis final de sus giras, ella lo determinó como la primera escala de su periplo. Y la segunda, el monumental Le Grand Rex de París. Toda una declaración de intenciones con la que Luz dejaba bien claro que con Me voy a permitir iba a por todas.

En su primer tercio, la gira incluyó cuatro conciertos en Galicia: dos en Vigo, otro en Santiago y el celebrado en el Palacio de la Ópera de A Coruña el 18 de abril. Todos con las entradas agotadas desde semanas antes. «Han sido unos conciertos muy especiales. Luz luce en cualquier parte, pero en Galicia la gente la siente de una manera muy especial», comenta Ramón Barros, de Cávea Producciones, promotor de estas cuatro citas.

¿Pero tiene esa misma sensación la artista de Boimorto? «Sí, salí satisfecha y con una cierta emoción. Pero yo tengo un sentido de la responsabilidad y de la exigencia muy grande. Y cuando me salen las cosas bien, como en el concierto de A Coruña, no es que lo desprecie, pero es que eso es lo que tengo que hacer. Siempre le presto más atención a los defectos o a las meteduras de gamba que a lo que he hecho bien. Lo que he hecho bien es mi obligación», expone. Más allá de su imbatible cancionero, Ramón Barros, que ha visto a Luz Casal en directo en decenas de ocasiones, destaca de ella su elegancia y su clase sobre el escenario, su capacidad para llenarlo, su energía, su vitalidad y su generosidad para con sus músicos. «Yo creo que la de hoy en día es la mejor Luz que he conocido», asevera.

Afirmación que de nuevo exige corroboración por parte de la propia artista. ¿Está Luz Casal en el mejor momento de su carrera? «A lo mejor sí», responde de entrada. «También es cierto que yo vivo de manera muy intensa el presente y siempre considero que lo actual es lo más importante. Pero sí que tengo la sensación de cierta plenitud, tanto en los conciertos como con el disco. Eso que dicen de los vinos, que con el tiempo se mejoran, pues yo tengo la impresión de que todo lo que he ido aprendiendo, incluso de lo malo, de aquello que por carácter, por las circunstancias o por el momento que me ha tocado vivir, lo he acumulado y digerido y hace que ahora tenga una mayor consciencia y sentido de dónde estoy y de lo que piso. Y eso es importantísimo».

En los 46 años que han discurrido desde que publicó su primera canción, Luz Casal pudo haberse subido, siendo roquera de chupa de cuero, al deslumbrante carro de aquel ejecutivo con aire de pingüino; pudo haberse reencarnado, de la mano de Almodóvar, en la nueva gran dama del bolero; pudo incluso haber sido la moderna musa de la chanson. Pero prefirió no ser nada. O serlo todo, quién sabe.

Todas esas Luz asoman en los conciertos de la gira Me voy a permitir. Unos conciertos que la cantante de Boimorto arranca con Qué has hecho conmigo, una canción de su último disco, para después repasar en tres bloques todas las etapas de su trayectoria. Desde sus inicios roqueros (Rufino, Loca, Un pedazo de cielo, Tal para cual) hasta sus trabajos más recientes (El blues de la cebolla, Lágrima, Parece ser...), pasando por sus icónicos clásicos (No me importa nada, Entre mis recuerdos), para deslumbrar en un conmovedor final con Negra sombra —«siempre la canto en gallego. Jamás la he hecho en castellano»—, Piensa en mí y Te dejé marchar.

Nadie puede salir emocionalmente ileso de algo así, le comentamos. «Hay muchísimas cosas que provoco de las que yo no soy consciente. Y me alegro de no serlo. Yo lo que hago es simple, es una entrega total y quizá sea eso lo que le llega a la gente de esa manera tan directa», responde.

Veintitrés conciertos —en España, Francia, Bélgica, Suiza y Chile— le restan aún este año en su gira Me voy a permitir. ¿Y qué es eso que hoy Luz se puede permitir? «Ser más franca, más sincera, más yo. Que no es poca cosa. Me parece que es mi mayor tesoro. Ser lo que soy. Sin más. Sin dejarme acariciar por el halago. Mi trabajo consiste en buscar lo que yo entiendo por una cierta perfección de un individuo, en este caso, de una mujer nacida en una aldea de Galicia, que ha tenido unas vicisitudes personales, emocionales y de salud que conforman y hacen lo que ahora soy».