El santiagués Antonio Curros encarna a Timón en el musical «El Rey León» de Madrid. El actor confiesa que le encantaría volver a trabajar en Galicia: «Ojalá un musical en gallego»
17 abr 2026 . Actualizado a las 10:27 h.Con solo 6 años Antonio Curros (Santiago, 1985) comenzó su formación musical con clases de piano y solfeo. Fue el inicio de una carrera en la que ahora triunfa encarnando a uno de los personajes más queridos del clásico El Rey León, al suricata Timón. Lo hace en el Teatro Lope de Vega de Madrid donde este musical lleva ya 15 años triunfando. «Con 20 años me mudé a Madrid, en Galicia no había tanta cultura del teatro musical, fuera del folklore, y me fui para buscar trabajo», señala el profesional, que ha combinado el teatro musical con las grabaciones de sus proyectos musicales. Para él la clave para mantenerse en el oficio es «tener las herramientas para poder adaptarte a distintos personajes». Así, el gallego ha pasado por espectáculos como The Clown, Sister Act, The Hole, Forever King of Pop, el musical sobre Michael Jackson.
Al igual que en la película, Timón es inseparable de su amigo Pumba en el musical. «Es curioso porque Ramón Balasch, que interpreta a Pumba, y yo nos llevamos muy bien fuera de escena también. Somos prácticamente como hermanos. Nos conocimos en el musical Sister Act, y congeniamos enseguida. Después, hemos acabado siendo Timón y Pumba, y creo que en la vida real somos un poco como ellos», expone el artista. Sobre esa conexión especial con su compañero, señala que «no es indispensable para la escena, pero sí que se nota mucho».
Para ser Timón, Antonio señala que es clave tener mucha energía. «La exige durante toda la función, es un personaje que por su naturaleza y su personalidad es muy, muy enérgico, por lo que es muy difícil defenderlo si estás muy cansado o tienes un día flojo. En esas ocasiones tienes que sacar energía de donde puedas para poder mantenerlo». Por ello, Antonio se cuida al máximo. «Mantengo una rutina de ejercicio, actividad y buena alimentación, pero para mí lo más importante es el descanso, que el cuerpo y la voz se recuperen después de cada actuación». «Los actores de musical somos como los deportistas, que están toda la temporada entrenando y compitiendo y no se pueden descuidar, porque si no, enseguida aparecen las lesiones o empieza a bajar el nivel. El nivel de autocuidado y de disciplina tiene que ser muy alto».
De su personaje dice que ha aprendido mucho. «Sobre todo de su alegría, eso de sacar las fuerzas de donde parece que no las hay y ver el lado positivo de todo». Porque de Timón se grabó el lema de Hakuna Matata, «vive y sé feliz».
Para el gallego es básico que un actor tenga claro su registro. «Uno siempre tiene un perfil. Dentro de los personajes de El Rey León yo no tengo el de Simba, por ejemplo. Es importante que como artista conozcas el tuyo», comenta Antonio, que en televisión ha participado en series como Centro médico y Cuéntame cómo pasó. Un formato al que, avanza, le gustaría volver. «Uno de mis focos a medio plazo es intentar trabajar en el audiovisual en Galicia. Me encantaría volver a mi tierra», señala Antonio, que subraya el buen momento que atraviesa el audiovisual gallego. «Está teniendo muchísima importancia. La gente se está yendo a Galicia a hacer las producciones. Por ello, confío en que en algún momento quizás también se empiece a plantar la semillita de que en Galicia también se puede hacer musical, a mí me encantaría ver algún día uno en gallego».
Sobre esto, Antonio ya tiene ideas. «Ahora que están muy de moda los biopics, podría hacerse un musical sobre la vida de Rosalía de Castro o sobre los grandes autores de la literatura gallega, con un toque fresco. Hacerlo desde un punto de vista moderno, con arreglos modernos y buena producción. Podrían utilizarse canciones de grupos gallegos que están triunfando, como Tanxugueiras», añade. Una propuesta que seguro triunfaría.