Gómez, voz y guitarra de Melifluo: «En España nunca ha habido tantas bandas en activo como hoy»

FUGAS

El grupo Melifluo.
El grupo Melifluo. .

Dos miembros fundacionales de Supersubmarina y el guitarra que los acompañó en su útima gira conforman este grupo que este viernes actúa en Vigo

17 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

No mentan el nombre de Supersubmarina en vano. Dos de los componentes de Melifluo, el baterista Juanca Gómez y el guitarra Jai Gandía, fueron miembros fundacionales de la mítica banda de Baeza. Y su cantante, guitarra y letrista, Antonio Gómez, también formó parte de la última gira de Supersubmarina. Las evocaciones y las influencias son, por tanto, no solo evidentes sino también justificadas. «Supersubmarina forma parte de nosotros. Desde mi niñez, todo lo que he vivido en el mundo de la música y del ambiente rock, lo he vivido con ellos. En mi manera de componer está impreso el estilo de Chino [el líder de Supersubmarina], porque es lo que he tenido más cerca. En algún momento de mi vida he intentado hacer cosas nuevas, pero lo que más fácil me sale y lo más natural para mí es lo que me ha sido más cercano. Entonces, de eso no se puede escapar ni tampoco queremos», explica Antonio Gómez desde Baeza, horas antes de emprender el viaje en furgoneta hasta Vigo, donde actúan el viernes 17.

Con todo, las diferencias entre Melifluo y la banda matriz son notorias. Hay en Melifluo una querencia hacia la psicodelia y hacia la vertiente más áspera y oscura del indie—rock que no asomaba en Supersubmarina. Lo que sí comparten es su habilidad a la hora de crear melodías, sus letras introspectivas pero directas al corazón y su enérgico directo. «Somos un grupo que en directo ganamos mucho, tenemos un setlist muy trabajado y en los conciertos se crea una energía muy chula».

—Hace unos días leí una crónica de uno de sus conciertos titulada: «La banda después de Supersubmarina». ¿Les molesta esa continua asociación?

—No, para nada. Al fin y al cabo, es un poco lo que somos. Si lo llevas al pie de la letra, Melifluo es una banda que hemos formado unos amigos después de haber pasado por Supersubmarina. No hay nada de negativo en ello.

—¿Qué propone Melifluo que sea diferencial respecto a las bandas con las que comparten escena?

—Es cierto que la oferta es abrumadora y que en muchos momentos quizás se te puede venir a la cabeza la idea de tener que hacer algo para destacar, pero precisamente en nuestro último disco lo que hemos hecho ha sido lo contrario, volver a nuestra esencia. No forzamos nada e intentamos ser nosotros mismos. Y si eso no llega a la gente, pues mala suerte, pero por lo menos seremos honestos con nosotros mismos y con nuestro sonido.

—Ya lo dicen en «Tiempos raros»: «Todos tan vacíos y enojados pretendiendo conseguir ser una copia más».

—Sí, total. Con todo el ruido que a día de hoy hay en las redes, intentar sacar un poco la cabeza, a veces te lleva a la equivocación de intentar hacer lo que hace el de al lado porque a él le ha ido bien. O de centrarte en la rabia que provoca esa frustración de por qué a mí no me salen las cosas y a los demás sí. Y yo creo que lo que hay que hacer es intentar ser uno mismo y defender tu propuesta con lo que tú eres y no intentar prefabricar nada porque, al fin y al cabo, esto lo hacemos por disfrute.

—Aprovechando el título de esa canción, ¿qué es lo más raro de estos tiempos?

—Habiendo vivido en el ámbito de la industria musical desde el 2010, la mayor diferencia que noto es que antes no tenías ese feedback tan rápido de la gente y se prestaba un poco más la cosa a hacer música por el mero hecho de disfrutarla y de vivir esa experiencia, y no tanto como pretensión de llegar muy lejos. Ahora mismo en la industria todo son números. Y lo que nos queda a bandas como nosotros es disfrutar del camino, que es algo que muchos músicos se están perdiendo.

—En los últimos años han surgido varios grupos de rock que han alcanzado una relevante notoriedad. ¿Notan más receptividad hacia propuestas de guitarras, rock y psicodelia como la suya?

—Es cierto que, sobre todo a raíz de lo que pasó con Carolina Durante en el 2019 y con otras bandas del estilo, se rompió aquella dinámica de que lo que se imponía era lo electrónico. Lo que pasó con esos grupos animó a muchos chavales a recuperar el concepto de banda y volver a las guitarras. Yo creo que en España nunca ha habido tantas bandas en activo como actualmente. Es una locura.

—En «Lo que tengas que pasar» dice: «Poco a poco pierdo la fe en mí, quizás no valga la pena». ¿Tienen a veces una cierta sensación agridulce por llevar tanto tiempo en la industria y seguir aún ahí, siempre como a un paso del éxito mayoritario?

—Mentiría si no te digo que en cualquier punto de la carrera de un artista surgen dudas. Pero estamos en un momento de nuestra vida en el que, aunque nos va la vida en ello porque es nuestra profesión, no tenemos la pretensión de querer llegar a llenar estadios o estar en la cabeza de los carteles. Hemos aprendido a convivir con la situación que tenemos en la actualidad y lo mejor que podemos hacer es tocar y disfrutar, que es lo que más nos llena. ¿El resto? Si llega, bienvenido será, pero no es nuestra mayor pretensión. Pero sí, como dice la canción, cuando tienes un proyecto, obviamente ese tipo de dudas surgen.

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