El santiagués inicia gira y recupera su esencia más intimista en un álbum que celebra la nostalgia con altibajos musicales y emocionales
09 feb 2026 . Actualizado a las 11:01 h.Luis Fercán y su querido amigo Carlos Fraga llegan a la librería A Tobeira de A Coruña. El cantante santiagués saluda con cariño al perro Xalo y se descuelga su funda de guitarra. El mismo gesto que lleva haciendo desde que con 15 años cogió una por primera vez. Entre las acogedoras y altas estanterías de la estancia, cuenta cómo brota Cerezos en flor, su cuarto disco que este viernes sale por completo a la luz y que, con permiso de la primavera, ha germinado en pleno invierno. Su gira, con cinco primeras fechas en su Santiago natal, comienza ya este mes.
—¿Por qué ese nombre?
—En Japón, el significado de los cerezos en flor es de fugacidad. Este disco habla mucho del tiempo y de cómo concibo el tiempo. Cómo me pasa cuando me lo paso bien y cómo cuando lo paso mal. Habla de lo bueno y de lo malo; de la belleza contra la violencia. El disco recoge exactamente esas ideas en muchas canciones y me parecía un título muy bonito porque me gustan mucho las flores y las plantas.
—¿Qué novedades ha incorporado en este nuevo trabajo?
—El disco este va un poco más abajo que el anterior y vamos con más banda. Nacho Mur [el productor], y yo nos hemos metido en el estudio a hacer un disco más intimo. Hemos metido una trompeta, que nunca lo hicimos. Es bastante diferente, pero mantiene bien la esencia de cómo a mí me gusta escribir y de cómo me gusta componer.
—Vuelve al minimalismo, ¿no?
—Sí, me encanta. Es de los lugares donde más cómodo me siento. Depende un poco del momento vital, pero me apetecía bastante.
—¿Sigue primando la nostalgia?
—Eso siempre. El recuerdo y la nostalgia siempre forman parte de mis canciones …y seguirán formando parte. Me gusta mucho pensar en el pasado, más que en el futuro.
—Recurre mucho a la segunda persona. ¿Es su forma de expresar mensajes que no podría hacer de otra forma?
—Puede ser. Es un poco para soltar lo que quiero decirle a la otra persona. Creo que se me da mejor explicar las cosas en canciones que hablarlas de forma normal… Eso tiene su parte buena y su parte mala: la buena es que salen canciones y la mala es que a veces no dices las cosas a la cara de esa manera.
—Incorpora en este disco el gallego, con su tema «Meniña linda».
—Tengo muchas ganas de componer en gallego. En algún momento sacaré un elepé o un disco en gallego. El tema ese me salió así, y para dentro. Tampoco lo diferencio mucho del resto. Llevo varios años en O Grove y hablo casi siempre en gallego. Ahora me siento mas cómodo hablándolo.
—Estará en contra de la creencia de que todo en la música pasa en Madrid u otra gran ciudad.
—Creo que es una tontería. Yo estuve también, y ayuda, sobre todo al principio, pero es que ahora me da mucho más vivir en O Grove, o en una ciudad pequeña como Santiago. Me hace estar más conectado con lo que soy. Me da más que estar en Madrid asistiendo a diferentes sitios que me pueden dar más oportunidades.
—Usted habló anteriormente de que solo habla de cosas que ve importantes. Y eso que sus canciones a veces tratan situaciones muy cotidianas.
—Precisamente una de las cosas con más importancia para mí es la cotidianidad. Antes no se la daba, pero eso puede hacer que tu vida sea maravillosa. Es de lo más bonito que existe cuando la comprendes de una forma bonita.
—¿Tiene preparada su ya clásica autocaravana para la gira?
—No, la vendí ya hace unos meses. Era inviable hacer las giras que estoy haciendo con la autocaravana. Ya no se podía. Me dio mucha pena. Como viajamos varios ya en coche nos quedamos los tres en la misma habitación. ¡A dormir y al siguiente lado!
— Dice en una canción que le gustaría que esa persona viera cómo se siente mientras la canta. ¿Cómo se le ocurrió?
—Estaba componiendo esa canción y estaba a punto de llorar todo el rato. Tenía esa sensación de decir: «Ojalá pudieras ver como estoy echándote de menos. A lo mejor no estaríamos a tantos kilómetros y tan fastidiados».
—También hace referencias a sus padres y contextos con riesgo, como las casas de apuestas.
—Son movidas de mis padres que quería quitarme de la cabeza.
—¿Suele sentirse reconfortado cuando acaba este tipo de canciones?
—Sí, cuando acabo una canción suelo sentirme mejor. Contarlo siempre me ayuda porque puedo verlo todo desde otro prisma. Es un punto interesante que me ayuda a tapar problemas.