Figu García Guadalupe, escritor: «No quería hacer de ''Prendas íntimas'' una obra de lloriqueo»
FUGAS
El autor canario, marcado por el mar, publica su quinto libro, en el que se abre emocionalmente
10 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Figu García Guadalupe, nacido en 1966, es un autor canario al que marcó profundamente su relación con el mar, que ha tenido una grandísima importancia en su forma de escribir. Un estilo que ha ido evolucionando a lo largo de los años pasando de la prosa a la poesía. Prendas íntimas (Catálogo unisex), su último libro, está divido en ocho partes formadas por varios poemas con los que el autor quiere transmitir las diferentes sensaciones y emociones del ser.
—El mar es un elemento muy presente en su obra. ¿Por qué tiene tanta importancia para usted?
—Me he criado y vivo en una isla. Al final, mi vida profesional y lúdica se ha visto impregnada por el mar. Además, he navegado en vela por todo el mundo.
—¿Cómo nace el concepto de su última obra, «Prendas Íntimas»?
—No tenía muy claro que fuese a volver a escribir, sobre todo poesía. Me dedicaba a coger notas y versos, y después, empecé a escribir un par de minirrelatos. Todo eso lo fui ordenando hasta que un día me di cuenta de que había escrito bastante, y revisando las piezas una por una, vi que eran como prendas. Prendas que hablan de mí, más allá de lo que es el cuerpo. Entonces de ahí el título y el concepto.
—¿Y el subtítulo «(Catálogo unisex)» a qué hace referencia?
—Creo que cualquier persona, independientemente de su género, puede sentirse identificada. Todos sentimos más o menos lo mismo ante la vida y las emociones.
—¿Cómo es el proceso de escribir un libro tan íntimo?
—En mi caso, mucha de la culpa la tiene el mar. En el mar muchas veces estamos solos, aunque estemos con la tripulación, pero sentimos soledad y llega un momento en el que aprendemos a intimar de una forma especial con el universo, a comprender que los patrones que hay en tierra no son los mismos que rigen en la naturaleza. Y de ahí nace esa intimidad, ese desnudarme delante de la página en blanco.
—¿En una obra así, cómo se evita caer en sentimentalismos excesivos que hagan desconectar al lector?
—Ese es uno de los problemas a los que me enfrenté. No quería hacer una obra de lloriqueo, pretendía presentar algo que es común a todos, pero de una forma en la que el lector no sienta pesadez leyendo. He usado muchas capas, metáforas y formas de presentar los poemas, en los que esos sentimientos vienen acompañados de otras emociones, con otra ciencia o arte.
—¿Por qué está separada en ocho partes?
—Quería que el lector no se encontrase con un simple manojo de poemas, sino que vea que he querido meter capítulos a los que he llamado sesiones o estanterías, a partir de las cuales se reflejan las distintas emociones.
—Cuando el lector termina de leer «Prendas íntimas», ¿qué quiere que sienta?
—Que todos somos más iguales de lo que pensamos. Ahora tenemos una corriente que nos habla de igualdad, pero quizá no es del todo cierta, porque siguen ocurriendo barbaridades en ese sentido. Las emociones son comunes en todos los seres humanos: el dolor por una pérdida, la sensación de soledad... Pero no siempre es fácil llegar a ellas. No todo el mundo puede navegar o buscar la naturaleza y el silencio para dialogar consigo mismo.