Quererse es una forma de consenso

Mercedes Corbillón

FUGAS

22 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Es viernes, apenas son las nueve y cruzo el largo puente sobre la ría. El mar está encabritado y oscuro, la lluvia, que no cesa, azota el parabrisas. Sobre la isla unas nubes se mueven como los fantasmas de todas las tempestades pasadas.

«Mira qué hermoso», le digo a Mónica, que conduce ligera, tranquila, parece que estamos dentro de un cuadro de Turner. «No», dice. A ella los cuadros del inglés siempre le provocaron inquietud, prefiere la belleza del sol, pero el día, desde luego, no está para una estampa de Sorolla.

Casi nunca estamos de acuerdo en nada, pero nos queremos y quererse es una forma de consenso, quizás la única importante. Hablamos de la invasión rusa. Convenimos en que las guerras no nos inquietan tanto si los que la sufren no tienen el mismo color de piel que nosotros. Bueno, si es más claro no importa, e importa menos si rezan al mismo Dios. En ese caso, su dolor será el nuestro. De lo contrario, las bombas y los incumplimientos de los derechos internacionales nos dolerán menos.