Historias de hermanos

Mercedes Corbillón FUGAS

FUGAS

24 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El año pasado me pasaron dos cosas relevantes, Mircea Cartarescu me puso un me gusta en Facebook y me reconcilié con mi hermano. Por supuesto, lo segundo supera mucho en importancia a lo primero, pero siempre conviene aportar ligereza a las cosas del corazón.

El corazón pesa y nadie sabe odiar como un hermano.

Cuando nos peleamos, gané yo. En el rin soy implacable, una capulla que solo responde al olor de la sangre.

Enseguida comprendí aquello que decía Saccheri, que la vida es perder. Yo luchaba por mis razones, creía en ellas, pero mis razones sin mi hermano no valían de nada. Sin él, el objeto de la contienda dejaba de tener interés.