Sillas y electricidad, una insólita combinación para un «Resu» limitado

CARLOS CRESPO

FUGAS

Pérez, guitarra, y Martín, contrabajo, son True Mountain.
Pérez, guitarra, y Martín, contrabajo, son True Mountain.

27 ago 2021 . Actualizado a las 11:40 h.

Dos años sin Resu era excesiva penitencia. No merecían, ni sus organizadores ni las huestes metaleras, semejante vacío ni tan atronador silencio. Tampoco merecen seguramente las limitaciones que las actuales restricciones imponen para este tipo de eventos. Pero la seguridad y la cordura se imponen. Incluso en una escena tan dada a los excesos gestuales y sonoros como la de la buena gente del metal.

No han sido pocas las veces que el público del Resurrection ha dado ejemplo de sensatez, compromiso y respeto. Valores que, a buen seguro, aflorarán de nuevo y en versión amplificada en esta edición Limited que ayer dio inicio. Con 2.500 personas rigurosamente sentadas y con mascarilla, separadas en sectores con entradas independientes y cumpliendo todos los protocolos exigidos para evitar aglomeraciones y respetar las distancias de seguridad.

Con todo eso, sí, pero Resu al fin y al cabo. Y eso es lo que en verdad importa.

En el apartado musical, el cartel de hoy lo encabeza la banda suiza de folk metal Eluveitie. Ocho músicos en los que confluyen el metal con la cultura, la mitología y la tradición celta. Ellos serán los encargados de cerrar, a partir de las 22.35 horas, una jornada que también contará, por este orden, con la presencia de Bellako, Crisix, The Ocean y Jinjer, la banda ucraniana de groove metal liderada por la poderosa vocalista Tatiana Shmailyuk.