Este hotel gallego es una obra de arte

Javier Villaverde / A. A.

FUGAS

Xosé Teiga

Es el primer hotel literario de la comunidad. La exposición «Galicia futura» lo ha elegido como un ejemplo de arquitectura responsable. Esta es la filosofía del Bela Fisterra

27 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

A la orilla de la playa de A Langosteira se erige el hotel Bela Fisterra. Desde su apertura en el 2018, lo han alabado por su arquitectura, singularidad y evolución. «Quixemos evocar construcións antigas, que se parecese a unha antiga conserveira e salazón, dúas naves cun patio central onde había unha poza para tratar o peixe», comenta Pepe Formoso, su dueño, toda una «declaración de intenciones», que buscaba perpetuar la esencia del patrimonio arquitectónico gallego. Formoso relata que también tuvieron en cuenta que el edificio se integrase perfectamente en el entorno. De hecho, asegura que para llegar al hotel «case hai que buscalo», dada su armonía con el paisaje de la zona, que se extiende hasta los jardines, uno de ellos compuesto de flora de las dunas que lo rodean.

La sostenibilidad es el principio sobre el que se construye el Bela Fisterra: «O hotel estaba pensado para facer un produto diferente dende o punto de vista da construción, o deseño e a filosofía, que fose sostíbel e acorde cos tempos e a natureza», explica Formoso. Es un proyecto que podría parecer ambicioso, pero que, poco a poco, ha ido tachando todas las casillas.

Xosé Teiga

Estos aspectos han sido decisivos para incluir al hotel en Galicia futura, una exposición «multidisciplinar y colectiva» que, en palabras de su comisario, Miguel Ángel Cajigal, homenajea piezas que elevan el valor de Galicia en un futuro en el que nuestro lugar «viene desde la identidad y lo auténtico, porque hacer algo que nos representa directamente es lo que nos coloca en el mundo». La muestra tiene un telón de fondo claro: el medio ambiente. «Tenemos que ser mucho más sensibles con nuestra huella, en cuanto a materiales, consumo energético e impacto en el paisaje», considera Cajigal, que explica que estos han sido los criterios para seleccionar los establecimientos más evolucionados.