Así serán los festivales gallegos a los que podrás ir este verano

Javier Becerra
Javier Becerra REDACCIÓN

FUGAS

Lori Meyers actuará para un millar de personas en el Atlantic Fest
Lori Meyers actuará para un millar de personas en el Atlantic Fest

Carteles nacionales, formato de ciclo, aforos muy limitados, público sentado con distancia de seguridad y una actitud clara de resistencia. En la mente de todos está la normalidad del 2022

02 jun 2021 . Actualizado a las 17:36 h.

Un verano de transición y resistencia. Así encaran los festivales gallegos julio y agosto. Después de que gigantes como Resurrection Fest, Festival do Mundo Celta y Portamérica anunciasen su cancelación por segundo año consecutivo, una remesa de eventos de pequeño formato han dado el paso al frente. Se empeñan en mantener la marca y la actividad. Ayer anunciaba su aplazamiento al 2022 O Son do Camiño. En su lugar, la Xunta ofrecerá un ciclo con grupos nacionales y gallegos en el Monte do Gozo con aforos de entre 4.000 y 10.000 personas. Además, todavía está en al aire qué formato adoptará el Noroeste de A Coruña. Se baraja repetir la fórmula que se suspendió el año pasado (dos escenarios acotados y con invitación previa) y que este sería perfectamente viable. Frente a ello, una buena parte de la clase media festivalera gallega ya ha confirmado que en el 2021 no van a fallar.

Es el caso de Atlantic Fest (Vilagarcía de Arousa, del 12 al 24 de julio). Si en el 2020 vio cómo el lustre de su cartel liderado por C. Tangana se iba al traste, ahora se ha reinventado para no faltar a la cita. ¿La solución? Expansión como un ciclo de varios días. «Con las limitaciones que tenemos, era la única manera de mantener la variedad de cartel. No puedes tener al público seis horas sentado en una silla», explica Susana Laya, codirectora. Se podrá disfrutar, entre otros, de Zahara, Lori Meyers, Sidonie, María José Llergo y Dorian. «Trabajamos para un máximo de mil personas de aforo y al aire libre. La experiencia se ve limitada, pero con artistas de calidad. Los conciertos son eléctricos, no en formatos reducidos», señala.

«Todo esto es provisional y hay que hacer un sobreesfuerzo para resistir».

El Vive Nigrán (Nigrán, del 15 al 17 de julio) sí se celebró el año pasado casi in extremis. Cuando la Xunta abrió un poco la mano, realizaron las contrataciones y cerraron un cartel de urgencia. Entonces, hubo que dejar a un lado todas las actividades para niños que caracterizan la propuesta y sacrificar su punto familiar, reduciendo aforos a 400 personas y grupos a dos por jornada. «Este año volvemos al campo de fútbol y barajamos entre 800 y 1.000 personas», señala Juan Rivas, su director. Sidecars, Locoplaya y Verto son algunas de sus propuestas. «Se está vendiendo muy bien. De hecho, el día de Sidecars estamos casi a punto de hacer sold-out», señala satisfecho el promotor, que lamenta las restricciones: «Todo esto es provisional y hay que hacer un sobreesfuerzo para resistir. Trabajamos pensando en que en septiembre ya podamos empezar a planificar el festival en una normalidad total».

Teenage Fanclub actuará en el 17º Ribeira Sacra
Teenage Fanclub actuará en el 17º Ribeira Sacra Donald MilneTeenage Fanclub web

«Planificar el festival el año pasado fue algo horrible, pero lo sacamos adelante por responsabilidad con el territorio», recuerda Carlos Montilla, impulsor del 17° Ribeira Sacra (del 16 al 18 de julio). Salieron adelante con éxito notable y fortaleciendo los lazos con el público que los respaldó a ciegas. Esta vez retornan con Teenage Fanclub, The Excitements, Bronquio, Ale, Dani y otros artistas. También su filosofía de siempre: «Queremos que sea lo más parecido a un festival, con varios escenarios y que haya movilidad. Siempre manteniendo los protocolos, pero que no se trate de algo estático», indica. Para ello se moverán entre 500 y 600 personas. No es el momento de hacer negocio. «Hay que estar en los buenos y malos momentos. Queremos seguir siendo útiles, generando noticias y turismo, máxime en este momento en el que la Ribeira Sacra opta a ser reconocida por la Unesco», indica.

«Aumentan los gastos de producción y se reducen los ingresos, esto no es sostenible a largo plazo»

Para agosto se ha confirmado ya la celebración del SonRías Baixas (Bueu, del 3 al 8 de agosto) y el Barbeira Season Fest (Baiona, 28 y 29 de agosto). El primero pasa de sus tres días habituales a seis, con dos actuaciones al día de grupos como La M.O.D.A., Sabela, Sés, Kase. O y La Pegatina, entre otros. «Hubo que adaptar la experiencia a otro tipo de evento. Sea sentado o de pie, siempre será parcelado con diferentes espacios», señala Jordi Lauren, director. Dice que el aforo está por decidir. En este momento todo el sector trabaja con la frontera de mil espectadores.

«Estamos asumiendo nuestro rol de dinamizadores del turismo y de la reactivación económica y social», señala. Pero lo hacen con gran dificultad. «Aumentan los gastos de producción y se reducen los ingresos. Esto no es sostenible a largo plazo», asegura.

Opina lo mismo Isaac González, del Barbeira Season Fest. «Ningún festival se aguanta en el tiempo así. Nosotros vamos a perder dinero otra vez más, pero resistimos mirando al futuro», indica. Se apoya en la experiencia del 2020. «El año pasado lo pudimos hacer, con lo difícil que fue todo. Este año contamos con las ayudas y el respaldo de los patrocinios, que se han portado muy bien. Volvemos con ganas».  ¿Qué ofrecen? Un variado elenco de pop nacional que incluye a artistas como Viva Suecia, Ladilla Rusa, Confetti de Odio, Basanta, Mujeres y más. «Disponemos de 3000 m2 donde se podía meter a mucha más gente, pero nos movemos en 600 personas», indica y dice algo que otro año resultaría un delirio. Hoy suena casi a deseo colectivo. «Este año, por lo que se apunta, parece incluso que ¡se va a poder bailar! A ver qué nos dicen al final».

ENRIC MONTEFUSCO
ENRIC MONTEFUSCO ÓSCAR VÁZQUEZ

El festival más próximo en el tiempo es el UPK Day (5 de junio, Ribadavia). Se ha visto contraído al máximo con dos únicas actuaciones, la de Enric Montefusco y Néboa. Interpretarán parte de su repertorio con ukelele, emblema del festival. «Se cambia el formato y se pierde todo lo relacionado con los niños. La situación no lo permite», dice Manuel Araújo. Ya tienen todo el aforo vendido. En su caso, 217 personas: «Va a estar muy bien, pero queremos que en el 2022 vuelvan, que los veamos saltando y jugando y que todas las familias lo pasen genial».

Debutantes en la adversidad

Este año las fronteras entre los festivales y los ciclos se desdibujan. Las restricciones de la pandemia los confunden. Aparecen festivales que toman forma de ciclo por obligación y ciclos que surgen con aroma de festival en medio del desconcierto. Es el caso de Os Sons do Mar (Sanxenxo, 10, 11 y 16 de julio), que debuta este año con una mezcla de sonidos latinos y españoles. Por ahora, tienen contratados a Sebastian Yatra, Omar Montes, Ana Mena y Vanesa Martín. Un cartel que podría ampliarse en el futuro. En los aforos van más allá: «La idea es sentar al público y llegar a 2.500 espectadores, pero separados en burbujas», explica su director, de producción Liven Céspedes.

Otra hilera de conciertos, que se encuentra en pleno funcionamiento, es TerraCeo (Vigo hasta el mes de julio). En las próximas fechas pasarán por el Auditorio do Mar Annie B. Sweet, Juancho Marqués, The Soul Jacket, Kutxi Romero y Los Motores, La Habitación Roja, Sr. Chinarro, La Bien Querida y Nach. También propone un extenso listado Orballo Cultural (diferentes ubicaciones, todo el verano), apelando a conciertos escogidos (Iván Ferreiro, M-Clan, Baiuca, Ortiga...) en sitios emblemáticos (Zas, Malpica, As Pontes, Fisterra...). «Es lo que demanda el público. Galicia tiene sitios excepcionales y es lo que se puede ofrecer ahora: artistas de calidad, sitios bonitos y máxima comodidad», piensa Jose Patiño, su impulsor.

«Hay que buscar la fórmula de poder encontrar trabajo, adaptándose a lo que toca»

Por su parte, PasaTempo (Betanzos, varias fechas de julio) se instala en el emblemático parque del mismo nombre. Ha cerrado, por ahora, a Bad-Gyal, Prok, Taburete, M Clan y Carlos Sadness. «Hay que buscar la fórmula de poder encontrar trabajo, adaptándose a lo que toca», reflexiona Francisco Gómez Gandy, organizador. «Hemos buscado un sitio al aire libre, cómodo y artistas de mucho fuste», asegura.

Tras todo el ajetreo estival llegará septiembre, con más festivales. Todos se encuentran cerrando cartel y a la espera de saber qué se podrá hacer realmente entonces en cuando a espacios y aforos. Revenidas, por ejemplo, ya tiene guardados del 8 al 11 de septiembre para retornar. El Festival de la Luz, que el año pasado sorprendió a todos con la modélica edición leiras, aún no ha anunciado fecha. Y el WOS tampoco se ha pronunciado públicamente. Todo ello mientras los movimientos al amparo del Xacobeo se suceden, barajándose nuevos festivales, tanto para este verano como para el invierno.