Los «cuentos criminales» que atrapan a jóvenes lectores

Estas historias o casos, que van por la tercera edición, hacen del misterio y la ironía las mejores armas para asaltar con éxito al público


Arriba las manos. Ahí va algo increíble. Así empieza planteándose el caso, los casos, de los Cuentos criminales, que van ya por la tercera edición desde que salieron del cascarón, en noviembre del 2017. Son un buen mordisco a la rutina. «Lo creas o no, todas las personas adultas, incluso las de mayor tamaño, empiezan siendo niños como tú. Así ocurre con los escritores, con las ministras, con los peluqueros y con tu profesora de Geografía». De esta manera, considerada y correcta, con una pizca de sorna, le habla el pequeño Archie, que llegará a inspector (licencia 2.506), a sus cómplices, lectores como tú, con fino olfato de sabueso. La edad es un requisito para entrar, como el buen humor: deberían tener más de 9 los decididos a meterse en los líos a los que lleva seguirle la pista a este detective camaleónico y peculiar. El misterio es el gancho, pececillos, y hay la mar de humor (tirando a negro) para zambullirse y jugar a adivinar. Lo mejor, la ironía del relato.

El caso número 2 es, en mi opinión, uno de los más tentadores de los siete que ofrece esta aventura originalmente ilustrada por David Sierra Listón. En un pueblo perdido en el Oeste americano («y ojalá no lo encuentren...») huele a delito de contrabando y la sospechosa es la supuesta hada de los dientes Amelia Lovett, «más cursi que un orinal con un lazo». Tal es el planteamiento de Por un puñado de dientes, uno de los casos de este puñado en que debéis resolver, entre otros, el misterio de la carta roja, desenmascarar a un fútbol club de cacos, esclarecer un caso de suplantación de identidad en que un tío de peludas piernas se hace pasar (¡y lo consigue!) por una cándida princesa, véroslas con Nicoletta Metralleta y capturar a un ladrón de miércoles. ¿Miércoles? En efecto. Desconcertante...

El homenaje a Sherlock Holmes y su querido Watson es explícito. De hecho, nuestro pequeño inspector llega a toparse en su recorrido con Holmes, intercambian algún «¡atiza!», hablan de la «morgue» y se hacen bromas. La lectura da para unas risas, y para esperar segunda entrega.

«CUENTOS CRIMINALES»

PEDRO MAÑAS, DAVID SIERRA LISTÓN

EDITORIAL LIBRE ALBEDRÍO PÁGINAS 250. A PARTIR DE 9 AÑOS

Contenido interactivo extra en la web de la editorial, Libre Albedrío

 

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