«Quiero que a los lectores se les ponga la piel de gallina, que sientan la amenaza»

La autora y psicóloga noruega Helene Flood triunfa con un «thriller» absorbente que Hollywood llevará al cine. «Tenía en la cabeza esas cosas que suceden todos los días, cuando uno llega a casa y se encuentra con que algo no está en su sitio», revela la escritora


«¿No os habéis preguntado alguna vez si algo ha ocurrido de verdad o si te lo has imaginado? ¿No habéis llegado a casa y habéis visto que las cosas no estaban donde pensabais que las habíais dejado? », pregunta Helene Flood para introducir su novela. Esta psicóloga especialista en violencia en las relaciones cercanas, factores de riesgo para la salud mental y la experiencia de la vergüenza, ha convertido su primer thriller psicológico, La psicóloga, en un éxito de ventas. Sus derechos han sido adquiridos en 28 países y Hollywood la llevará al cine. Su única incursión literaria era una novela juvenil, pero utilizó dos permisos de maternidad para escribir este libro y envió el manuscrito a un editor bajo seudónimo, en parte, según confiesa, por miedo a fracasar, pero también porque le podría haber impedido volver a trabajar como terapeuta. Pero fue aceptado y decidió firmarlo. Señala que le influyó mucho la lectura de Perdida de Gillian Flynn. «Me interesó esa pareja y cómo había terminado en esa situación, me di cuenta de que se podía utilizar este género para explorar la vida de un matrimonio, sobre todo sus lados oscuros», afirma.

La trama comienza con la desaparición del marido de Sara, la psicóloga, tras dejarle un mensaje en el contestador. «Espero que absorba a los lectores por completo, que se interesen en saber qué le ha pasado, por qué ha desaparecido y por qué el matrimonio ha llegado a ese punto en sus vidas y que se les ponga la piel de gallina, que se sientan amenazados y tengan miedo», asegura. Le gustaría que la protagonista del filme en camino fuera Amy Adams, que «tiene aspecto de vulnerabilidad, provoca incertidumbre de si puedo confiar en ella o no y rasgos de locura».

-¿Cómo se le ocurrió la idea de la novela?

-Tenía en la cabeza esas pequeñas cosas que suceden todos los días, que cuando uno llega a casa se encuentra algo que no está en su sitio, puede ser un cazo o las cortinas. Solemos pensar que hay una explicación lógica, pero yo me planteé qué pasaría si alguien recordara exactamente cómo ha dejado el cazo o las cortinas y se diese cuenta de que están en otra posición. Esto marcaría la diferencia entre sentirnos seguros en nuestro propio hogar o saber que alguien puede representar una amenaza para nosotros y tener acceso a nuestra casa, entrar cuando estás durmiendo. Nuestro hogar, que es el lugar donde debemos sentirnos seguros ya no lo es. Comencé a construir la historia a partir de ahí.

-¿Qué aporta que la protagonista sea una psicóloga?

-Creo que funciona muy bien en un thriller. Me interesaba la relación terapéutica, sobre todo la habitación donde se da la terapia, a la que el paciente llega completamente abierto, puede contar cualquier cosa, sus aspectos negativos, su vulnerabilidad y luego está el terapeuta, que acepta y escucha activamente esa información y le proporciona ayuda para resolver sus problemas. Pero sabemos que las personas mienten en la terapia, no son totalmente honestas. Esto era interesante. También me gusta porque el terapeuta es la persona que escucha y ayuda y debe conocer la psique humana, pero luego, cuando se encuentra en una situación difícil, ¿puede ayudarse a sí mismo, resolver sus problemas? La protagonista no tiene capacidad para hacerlo, esta es la ironía de la historia.

­-¿Cuánto hay de usted en Sara?

-Como psicóloga tengo la experiencia de cómo es sentarse al otro lado de esa mesa, cómo ser la persona que sabe todos los secretos del paciente. Creo que es una profesión muy solitaria. Lo que más me llama la atención de Sara es su soledad, cuán sola se encuentra, en su profesión pero también en su vida privada.

-La vergüenza es, junto al miedo, la soledad y la duda, uno de los temas del libro.

-Muchas personas experimentan un sentimiento de vergüenza tras haber sufrido violencia, piensan que ya no se merecen nada, que las demás personas las van a rechazar. Esto lo llevé a la novela porque Sara tiene vergüenza de su propia soledad.

­-¿Por qué eligió la primera persona para contar la historia?

-Hay muchas razones. Una es que funciona muy bien en un thriller; cuando estamos dentro de la cabeza de un personaje como Sara, tan solo sabemos lo que ella sabe y esto permite al escritor no revelar a los lectores más información de la que ella misma posee. Otra razón es que, a medida que progresa la historia, Sara se va volviendo cada vez más paranoica y comienza a cuestionar sus sentidos, sus recuerdos, es una sensación de claustrofobia. Y al lector, al meterse dentro de su mente, también le produce esa sensación.

­­­-La relación de la pareja es central.

-Sí, la idea de que nuestros seres queridos tienen lados oscuros que desconocemos y algo que puede ser más aterrador, que se conozcan esos aspectos pero elijamos deliberadamente ignorarlos. Es una historia sobre lo que estamos dispuestos a aceptar o ignorar para mantener una relación.

­-¿Se puede confiar en los psicólogos?

-Tal vez no en todos. Para que la terapia funcione es necesario confiar en el terapeuta.

«La psicóloga»

HELENE FLOOD

EDITORIAL PLANETA

PÁGINAS 485

PRECIO 19,90

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