«La herencia», el último bum de la novela noruega

El «Nordic Noir» deja paso a un nuevo fenómeno que muchos llaman literatura de venganza


La literatura que nace del frío siempre llega dispuesta a dejarnos helados. La escritura directa, cruda, sin sentimentalismos aún cuando habla de lo más íntimo de Vigdis Hjorth (Oslo, 1959) lo consigue. Estudió Filosofía, Ciencias Políticas y Literatura, su primer libro fue Drama med Hilde (Drama con Hilde en castellano), publicado en 1987, y con La herencia, ahora en castellano de la mano de Mármara Ediciones y Nórdica Libros, fue la ganadora de los premios de los Libreros y de la Crítica de Noruega en el 2016 y estuvo nominada al de Literatura del Consejo Nórdico. Tras una veintena de títulos en su haber, se ha convertido en un fenómeno editorial en su país.

La confesión, inquietante y espléndida en su narración, de una editora de 50 años de Oslo que decide tomar parte por uno de sus hermanos en la disputa por la herencia de dos casas de verano en la costa de Hvaler ha asombrado a Noruega y enfadado a su familia.

Vida más allá del género negro

Porque, aunque Vigdis, que ahora tiene 60 años, tuvo la precaución de cambiar los nombres, no ha podido evitar que la prensa filtrara que el mismo personaje que mantiene en secreto una historia de abusos en el ámbito familiar en el libro, Bergljot, tiene muchos paralelismos con la vida de la propia autora. ¿Está lanzando una acusación contra su progenitor cuando describe un episodio turbio de su juventud?

La revelación motivó la respuesta de una de sus hermanas, Helga Hjorth, también en forma de novela, Fri Vilje (Libre albedrío). En el país escandinavo ya se habla de un nuevo género: la literatura de venganza o revancha. Como ya sucedió con el Nordic Noir, su novela negra patria, la autoficción noruega ha traspasado fronteras.

The Guardian o Financial Times han escogido a Arv og miljø, el título original de la obra de Vigdis Hjorth, como uno de los libros del 2019, seleccionado también para el National Book Award en Estados Unidos.

View this post on Instagram

⚡️ El fanatismo de póster por Vigdis Hjorth es un hecho. No nos podemos resistir: compartimos hoy aquí, en este lío que nos hemos metido de libros, lecturas y amistad, un fragmento de ‘La herencia’. Ready? Y, por cierto. ¿Cuál es el vuestro? | “Soñé que me encontraba en los parajes de mi infancia, caminaba con mi madre por Eiketunet, queriendo explicarle todo eso contra lo que tenía que luchar, hacía grandes esfuerzos, pero ella no escuchaba, no quería escuchar, no quería entender, solo hablaba de sus cosas, y yo pensé: ¡Tengo que mudarme! Y al instante: No puedo hacerlo, solo tengo cinco años.” | cc @nordica_libros ⚡️

A post shared by Mármara (@marmaraediciones) on

La polémica autoficción

Es cierto que no es un género nuevo. La francesa Annie Ernaux, de 79 años y Premio Formentor, es una maestra de la primera persona y firme defensora de la dimensión política de lo privado. En España, autores como Manuel Vilas también juegan con los límites entre lo personal y lo imaginario. Pero es en Noruega donde este formato está tomando protagonismo. La Herencia ha vendido más de 150.000 ejemplares allí.

El bum comenzó a tomar forma con la serie recogida bajo el título Mi lucha, de Karl Ove Knausgård. Una especie de saga autobiográfica compuesta por seis novelas no exenta de polémica. Echa mano de personajes, nombres y sucesos reales, lo que ha reactivado el debate nunca cerrado sobre la frontera moral entre realidad y ficción.

En un Estado que no llega a los 5.400.000 habitantes, se estima que uno de cada cinco noruegos han leído alguno de los seis libros que Karl Ove comenzó a publicar en el 2009, entre los que se incluyen títulos como La muerte del padre (Anagrama).

La última novela del noruego se publicó el pasado mes de junio del 2019, casi medio año antes de la llegada a España del libro de su compatriota Vigdis Hjorth, una de las apuestas editoriales para las Navidades de Mármara y Nórdica Libros.

En ambos casos, nos enfrentamos a un viaje a las entrañas de una familia, con todo lo particular y universal que suponen estas instituciones. «La mayoría de las familias tienen una especie de historia oficial», dijo Vigdis en una entrevista a The Guardian la semana pasada. El punto de partida que desencadena la trama y despierta viejos fantasmas es un momento también transversal a todos los hogares: un testamento. «Ellos estaban en su derecho. ¿Pero sabían lo que estaban haciendo? ¿Que estaban destruyendo, que estaban clavando cuchillos?», pregunta la protagonista. Se pregunta Vigdis.

En La Herencia, Bergljot habla por teléfono con sus hermanos, cuando no se escriben por carta o correo electrónico. Sin embargo, las acusaciones caen como un puñetazo en el estómago, hasta el punto de llegar a ser incómodas. ¿Quién no ha vivido una disputa así?

La autora coetánea de Karl Ove defiende, con todo, que su escrito es una novela, lo que no implica que todo sea verdad. El punto de vista del narrador, en primera persona, y la convicción de su relato encendieron las sospechas.

La de Vigdis es una escritura sin concesiones para compensar la frialdad que caracteriza el trato de nuestros vecinos del norte. Una corrección y una distancia que desaparecen en la palabra escrita que, como en una montaña rusa, nos eleva y hunde sin dejarnos escapar de sus páginas.

«LA HERENCIA»

VIGDIS HJORTH

EDITORIAL Mármara y Nórdica libros PÁGINAS 440 PRECIO 22,90

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

«La herencia», el último bum de la novela noruega