Javier Ojeda: «Estoy orgulloso de 'Sabor de amor', le debo seguir en esto»

FUGAS

Danza Invisible vuelve a hacer visible su energía sobre el escenario en la gira «Yo también fui a EGB», que llega a Galicia

18 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Impulsivo, melómano, dinámico, poético. Javier Ojeda, voz de Danza Invisible, tiene en su colección cerca de 10.000 discos. «Hay vinilos que me gustan más como objeto sentimental», dice. Y va más allá de la nostalgia ochentera, porque a él también le gusta lo nuevo. «Si un revival se hace con rabia y con clase, nada en contra. Me encanta, ¡bienvenido!», celebra.

-Mañana llegáis a A Coruña en la gira «Yo también fui a EGB». ¿Qué tal el tour?

 -Te puedo decir casi con seguridad total que esta es la mejor gira en número de actuaciones y seguimiento del público de los últimos cinco años. Nunca se sabe cómo. No es que hayamos sacado disco nuevo; este año hicimos un concierto al que llevamos el set list exacto que llevábamos en el 89, treinta años atrás, y fue un éxito. Van ya 45 conciertos.

­-¿Hay éxitos por los que no pasan los años?

-Yo soy un firme defensor de renovarse, pero si defiendes tu repertorio con fuerza, y haces que en directo esté vivo, es absolutamente fabuloso.

­-A ti no han dejado de reconocerte la energía en directo...

-Eso dicen, jajaja. Yo no me veo. Supongo que es parte de mi estilo. Siempre he sido así y aún no me he calmado. Pero hay que matizar, para hacer un buen directo no hay que ser un James Brown ni un Mick Jagger. Hay gente que transmite sin moverse. Yo pertenezco a la otra especie.

­-¿Mejor en vivo que en redes sociales?

-En nuestro caso, no hay una gran relación entre el número de seguidores en redes respecto al número de actuaciones, ¿no? Hay mucha gente, incluido yo, que hemos llegado tarde al fenómeno de las redes. Me he hecho de Instagram hace tres semanas, ¡estoy perdido! Hace poco hice un concierto acústico precioso con dos artistas más jóvenes que yo, con Sean Frutos, de Second, y Miguel Rivera, de Maga, y en cuanto a la utilización de redes sociales y la importancia que tiene para ellos y su público, hay un abismo.

-Hay quienes dicen que con esta dedicación a Instagram nos habríamos perdido obras de arte.

-Yo prefiero gastar todo mi tiempo en hacer una canción que en promocionarla.

-Yo también fui a EGB. ¿Y tú?

-¡Pues claro!

-¿Qué recuerdas?

-¡Libretas por un tubo! Todos los cuadernos de la época, las gamberradas infantiles, las novatadas. Pero yo he tenido una EGB feliz. Estudié en un colegio de barrio del que tengo los mejores recuerdos.

-¿Buen estudiante?

-Muy buen estudiante, sí. Muy bueno pero también muy... social... y eso.

-¿Y más de Bowie que de los Ramones?