Las 20 novelas clásicas que deberías leer al menos una vez en la vida

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Consultamos a diez personalidades del mundo del libro qué novelas son las imprescindibles, las que no nos podemos perder. El tope está en 20 y en el siglo XX. Aquí las favoritas. ¿Cuáles añadirías?

12 sep 2019 . Actualizado a las 16:36 h.

La novela no ha muerto. La reina de las letras de ficción tiene no solo novedades, sino antigüedades vivas que no se irán al estante de atrás. Son joyas que nos llevaríamos en un arca a un retiro feliz, a La isla del tesoro, el primer flechazo de novela para Domingo Villar (Vigo, 1971), autor de O último barco. «Es un flechazo que todavía dura, porque sigo coleccionando ediciones —dice sobre el clásico de Stevenson, que también brilla entre las favoritas del editor Francisco Castro—. Creo que La isla del tesoro (1883) es el primer libro en el que me enfrenté a un malo con el que me gustaba estar. Estaba deseando que apareciese John Silver y creerme sus embustes». Si tuviese que quedarse con tres de esa selección de 20 novelas para no perder jamás, el creador de Leo Caldas elegiría también El conde de Montecristo (1844). «Cuando he tenido alguna complicación en la vida, siempre me ha parecido que si Edmundo Dantés pudo salir del castillo de If yo podía salir de las mías, cuenta quien dice que Pedro Páramo (1955) hace que «quiera vivir en Comala».

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La novela de Juan Rulfo que nos cautivó desde la primera frase para atraparnos en ese no lugar donde todo es, es una de las que guardarían en el «arca ou peto de ánimas», en palabras de Manuel Rivas, de los amantes del libro que han asumido este reto. «Escrita non sabemos como, Pedro Páramo é un chorecer da lingua, unha obra escrita en vixilia, fronteiriza da vida e da morte, berce bíblico e fundacional do contemporáneo real marabilloso», recrea el autor de Os libros arden mal. La Odisea (VIII a. de C.), de Homero, es la primera favorita de Rivas y también de Irmás Cartoné, editora de Carlos Valdés y Celia Recarey que ofrece en gallego maravillas de la literatura universal. ¿Odisea, novela o poema? «Son dos que creo que este poema homérico, a historia de Odiseo e Penélope, é a primeira gran novela da historia. Vai moito máis aló dun poema épico, de deuses e heroes, e aborda o enigma e a complexidade do ser humano. A de Odiseo (Ulises) é a gran viaxe da loita contra a desmemoria», sostiene Rivas. «É unha das obras fundacionais da literatura occidental», refuerza Celia. Pero la joya que más veces ha leído la editora de Irmás Cartoné es Madame Bovary (1857). «Xa dixo Flaubert: 'Madame Bovary c’est moi', Madame Bovary somos todas», afirma Recarey. Como del ideal y el destino de Emma, Celia no puede evadirse de Cahier d’un retour au pays natale, de Aimé Césaire, «que temos entendido que publicará en galego Laiovento», o de Perto do coração selvagem, de Clarice Lispector, traducida al español como Cerca del corazón salvaje (1943). Belleza plena e intangible, esta pieza que Lispector escribió a los 17 años es una revolución metafísica del lenguaje. En el ránking de clásicos de la Librería Trama, que encabezan Pedro Páramo y Los pazos de Ulloa (1886) echa raíces Puerca tierra (1979), espejo que escribe Berger para un mundo campesino que podría ser Galicia. «Yo entre los clásicos, además de Niebla (1914), la «nivola» de Unanumo, muy avanzada para su tiempo, me quedo con Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy (1759), de Lawrence Sterne», revela Carlos Coira, de Trama. «Es una obra modernísima. Hay una página de luto, descripciones del vuelo de una mosca, una autobiografía que comienza antes de nacer...», detalla Coira. Seguimos los puntos suspensivos infinitos del arte de fabular.

Sin migas de pan, podemos desandar el rastro que nos dejaron en la vida muchas novelas. Hay tantas de valor que se apiñatan por entrar... Nuestro jurado corona, aparte de las citadas, al Quijote (1605), de Cervantes, Anna Karénina (1877), de Tolstói, Crimen y Castigo (1866), de Dostoievski, y las Cumbres borrascosas (1847) a las que nos eleva el fuego de Emily Brontë. También habría que detenerse en Joyce, Proust, Zweig, Kafka, Camus, Orwell, Cortázar, Cunqueiro, Saramago...