Begoña Peñamaría: «Vivir solo del apellido puede ser patético»

FUGAS

ANGEL MANSO

La diseñadora y escritora coruñesa nos recibe en casa de sus padres, un altar de la memoria donde entreabre los secretos de su novela «Las horas no contadas», un thriller que trata con humor negro la ansiedad por el estatus. Pasen...

19 sep 2021 . Actualizado a las 13:36 h.

Lleva más de veinte años leyendo a la gente, tratando con todo tipo de personas como diseñadora de moda nupcial y de fiesta. «El negocio, la comunicación con la gente durante estos 22 años, ha sido un aprendizaje psicológico. Dicen que sé leer a la gente. Esto es una escuela. Ves mujeres que son inseguras, otras que van sobradísimas, otras nerviosísimas, hay incluso quien está deprimido y quien padece un trastorno mental», revela Begoña Peñamaría (A Coruña, 1971), que acaba de publicar su cuarto libro, Las horas no contadas, un thriller psicológico en el que el terror se transmuta en sarcasmo, y que ella me invita a entreabrir en casa de sus padres, en la coruñesa Riego de Agua, primer piso al que llego tras un crujiente de escaleras con sabor a pretérito perfecto. Nieta de un alcalde coruñés y sobrina nieta de la escritora Elena Quiroga, su vocación literaria nació con la pérdida precoz de su hermano Sergio a causa de un cáncer a los 33 años. «Sentí la necesidad de escribir, de hacerle un homenaje de despedida. Y fue sanador para mí», cuenta sobre Dejadme marchar, dolor en primera persona y en carne viva.

-En esta nueva novela, «Las horas no contadas», Premio Internacional de Literatura Joven Lord Byron, el giro es total. Has pasado de pintar los sentimientos blancos a indagar en los más oscuros. ¿Por qué?

-Mis amigas me dijeron: «Haz otra cosa. Haznos reír. Habla de sexo...». Y probé con un personaje que no fuera tan bueno, en tono de humor.