Edu Soto: «Tenemos que calmarnos un poquito»

Es un todoterreno de la escena. Le hemos visto hacer de todo, incluso cantar, y salir airoso de cuanto reto se le ha propuesto. Ahora, el que saltó a la fama como «El Neng de Castefa» se sube solo al escenario para jugar con el público

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Edu Soto anda metido en tantos proyectos que se ve obligado a aparcar los que más le apetecen. Ha encontrado un hueco para pasarse por Galicia con su nuevo espectáculo, Más vale solo que ciento volando, en el que se basta y se sobra él solito sobre el escenario.

-¿Cómo se las ingenia así en solitario?

-Lo que hago es contar con el público, convertirlo en el segundo actor. Es una prueba inequívoca de que se está improvisando, que se está creando en el momento.

-Contar con el público, improvisación… Suena arriesgado.

-Es cierto, pero es que eso va mucho con mi personalidad. Me gusta lo que nace en el momento, sin haberlo previsto. Es uno de los platos fuertes del espectáculo. En un 70 % del show no sabes si la cosa está preparada o no.

-Pero insiste en que no se trata de un monólogo.

-Es que la gente cuando le hablas de un monólogo se espera a un tipo de pie, con un micro, explicando cosas cotidianas. Me meto en la piel de otros personajes, hago humor visual… El término monólogo puede llevar a confusión en ese sentido.

-Pero sí que es comedia. Algo arriesgado de hacer últimamente, cuando todo el mundo se ofende por algo.

-Estamos todos demasiado susceptibles. Si estás pendiente de no ofender a nadie, casi mejor te vas a casa con el drama. Tenemos que calmarnos un poquito, tomarnos las cosas con más sentido del humor. Y tener claro que cuando haces humor tan solo pretendes hacer pasar un buen rato a la gente.

-La primera vez que le vi fue con el Neng. Pensé que terminaría devorándole el personaje, pero ha sido al revés y se ha convertido en un auténtico camaleón al que hemos visto haciendo de todo.

-Hay actores que han vivido toda su vida haciendo de galán. Y no han querido o no han podido hacer otra cosa. A mí me gusta la variedad. Lo que me motiva realmente es que me ofrezcan un trabajo que no tenga nada que ver con el anterior. Y hasta el momento he tenido suerte.

-Hasta le hemos visto cantando. Y bien, además.

-Yo lo que soy es actor, pero ahora mismo estoy en un momento en el que la música se come el 95 % de mi ilusión. Es algo que quiero explotar más, tomármelo más en serio. Estuve en un programa imitando a cantantes, pero ahora quiero que la gente sepa cómo canta Edu Soto. Tengo una banda que se llama Delaroom y espero pasar por Galicia con él. Pero tengo que coordinar mi agenda, porque entre todos los trabajos que tengo hasta después del verano no creo que tenga tiempo.

-¿Y a qué suenan?

-Esto va a ser complicado de explicar. A ver… Es un grupo folk con guitarra, violín, acordeón, contrabajo y voz, y con influencias de música francesa, de los Balcanes, celta, sudamericana… Estoy haciendo los temas con el guitarrista, Pablo Méndez, que tiene formación clásica y es capaz de meterte en un tema una sonata española del siglo XVIII.

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