«El único secreto es la pasión por el lenguaje y por la magia»

FUGAS

MARCOS MÍGUEZ

En «Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas» convierte lo corriente en inverosímil. Y con mucha sorna. Es mejor que no te engañen sus palabras... ¿o sí?

14 ene 2018 . Actualizado a las 01:02 h.

Descansa solo cuando las temporadas televisivas de El Hormiguero (Antena 3) se lo permiten. Y trabaja con pasión en lo que más le gusta: regalar historias al espectador con un final inesperado. Vuelve al teatro y esta vez, Luis Piedrahíta (A Coruña, 1977), liga la risa a las emociones. 80 minutos de humor con sentimientos: «No todas las risas son iguales... Hay risa por ternura, por pena, por amor... Es el espectáculo más complejo que he hecho», advierte.

--Las amígdalas nos protegen frente a infecciones. Pero no sabía que las tuyas eran amígdalas de tus amígdalas...

-¡No se va a hablar de amígdalas en ningún momento! Muchas personas acuden pensando que es un espectáculo de humor sobre tejido linfoide... El título obedece a que la parte del cuerpo que más se enseña cuando reímos a carcajadas son las amígdalas. En los ataques de risa incontrolables que se dan durante el espectáculo lo que yo veo es un jardín de amígdalas: rosaditas, húmedas, palpitantes.

-¿En «Faltan Las Palabras» completas el diccionario cada semana («Dosnudarse»: ‘quitarle la ropa a una persona que, al mismo tiempo, nos la quita a nosotros’; o, «Martirmonio»: ‘unión sentimental basada en la repugnancia mutua’; por ejemplo). ¿Cómo es posible que la tercera lengua del mundo no tenga definiciones para tantísimas situaciones?