La auténtica vocación de todo escritor

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa PERIFERIAS

FUGAS

21 abr 2017 . Actualizado a las 05:15 h.

Desde Homero (al menos) nadie se toma muy en serio el oficio de escritor, quiero decir que la sociedad biempensante considera que escribir no es un oficio respetable, sino un pasatiempo. Por eso en las entrevistas siempre se le pregunta a los escritores a qué querrían dedicarse si no hubiesen elegido la literatura. Parece que es una pregunta hipotética, pero lo que está diciendo el interrogador es, a ver, ahora en serio, si usted tuviese que escoger un trabajo de verdad, en dónde le gustaría ganarse el pan con el sudor de su frente. A un funambulista, a un cirujano torácico o a un habilitado de clases pasivas nunca le preguntarían por ese trabajo bis o alternativo.

Como ya es tradición preguntar a los escritores qué les gustaría ser de mayores si se tomasen en serio la vida como adultos responsables, tenemos una larga lista de respuestas. Cada cual, más provocadora e irreverente, claro. A Cela, por ejemplo, un día le dio por decir:

-Lo que de verdad me gustaría es que me hicieran arzobispo de Manila para poder ir por la calle rodeado de un coro de monaguillos capones cantando en tagalo las alabanzas de Nuestro Señor.