Manel: «Le hemos copiado una letra a Amy Winehouse»

Javier Becerra
JAVIER BECERRA A CORUÑA

FUGAS

El grupo catalán actúa esta noche en Playa Club (22.30 horas, entradas 15 euros anticipacadas) dentro del ciclo SON Estrella Galicia

17 dic 2016 . Actualizado a las 17:25 h.

Ya no los venden como “el grupo favorito de Guardiola”. Tampoco como “la banda de pop en catalán que arrasa en ventas”. Manel han dejado atrás todo eso y ahora vuelven, dentro de SON Estrella Galicia, como lo que siempre fueron: un tesoro musical más allá de coyunturas. Van por su cuarto disco, Jo competeixo, un álbum con intenciones renovadoras donde aparece la electrónica o los ritmos caribeños “Siempre hemos querido evolucionar, pero quizá esta vez objetivamente sea todo más evidente”, dice Guillem Gisbert, su cantante.

-Suena muy lúdico. ¿Se han divertido mucho grabándolo?

-Sí, esto tiene que ser un juego. Siempre nos lo pasamos muy bien, pero en esa ocasión quizá más. La actitud era la de permitirnos todos los caprichos que se nos pasasen por la cabeza.

-Despistan con ese inicio épico de «Les cosines». Parece rock de estadio.

-¿Sí, verdad? Pero si hubiéramos elegido otra ocurriría lo mismo. Pasa lo mismo con los singles. Los escuchas y piensas que el todo el disco va a tener un toque tropical y ese punto Talking Heads y Paul Simon. Y no es así. A nosotros nos gusta picar de todo.

-Menciona a Paul Simon. Parece que en el pop contemporáneo su disco “Graceland” es un inspirador para el cambio. ¿Lo ha sido para Manel?

-Me ocurre algo curioso con ese disco. No me interesa excesivamente, aunque a mis colegas de grupo sí. Conozco la imaginería y sé que es un disco venerado. Pero si te digo la verdad, para mí, ni fu ni fa. Sí que veo la sucesión de acordes de Sabotatge, viene de ahí. Ocurría lo mismo con el primer disco. Nos decían que sonábamos como Beirut porque teníamos una canción que sonaba exactamente igual a una suya. Pero yo apenas conocía dos canciones de Beirut.

-Pues ya es curioso, ¿no?

-Seguramente se trate de que las cosas de las que más ideas coges las escondas más y que la gente no se dé cuenta [risas].

-Hacen también una referencia a Juan Luis Guerra. Hay ecos de Franco Battiato. Todo recuerda a la segunda mitad de los ochenta.

-Oye, que también hemos copiado una letra de Amy Winehouse [risas]. Seguramente hacer guiños a cosas actuales no apetece tanto.

-¿Estos temas nuevos se podrían tocar con el ukelele de sus inicios?

-Yo creo que sí, la mayoría de ellos desde luego. La que sería tremendamente complicada es la última del disco. Tienes solo dos acordes, nueve minutos y con el ukelele sería muy duro.

-Cuando actuaron por primer vez en Galicia (año 2011) eran el grupo de moda. ¿Se sienten mejor ahora o echan de menos aquello?

-Todo tiene su parte buena. Cuando estás ahí es muy dulce, tienes la sensación de estar dando tres pasos adelante cada día. Ahora es diferente, hay una estabilidad que también es muy dulce. Nos permite trabajar de una manera más sólida. Lo otro tiene una parte de pies de barro que no sabes muy bien qué va a pasar. El corazón palpita de un modo diferente. Nunca será como esa primera vez que fuimos al Playa Club sin saber qué iba a pasar.