¿Lo inglés? Yes, thank you

Singular e irrepetible. así es este pueblo, por el que Ignacio Peyró hace un profundo y erudito recorrido

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¿Puede un diccionario ser entretenido, incluso apasionante? Quien no haya leído el que Ignacio Peyró ha dedicado a la cultura inglesa dará probablemente a tal pregunta una repuesta negativa. Los que, por el contrario, hayan tenido la fortuna de disfrutar de sus excelentes páginas convendrán conmigo en que el autor de Pompa y Circunstancia ha logrado que los ojos del lector resbalen por un diccionario de ¡mil páginas! como lo harían por una novela de aventuras. Y digo bien cuando hablo de ese tipo de novelas porque Peyró ha escrito un libro que resume, con un alarde de cultura y erudición que llega a resultar apabullante, la aventura que ha convertido al pueblo británico en lo que es hoy, valiéndose para ello de varios cientos de voces a través de las que se manifiesta, según expresión del propio autor, «una cierta idea de lo inglés». Peyró incluye entre ellas, como no podía ser de otra manera, las correspondientes a las biografías que resumen la vida y las diferentes aportaciones políticas, sociales, culturales o económicas de un montón de personajes relevantes para entender la historia de Las Islas y, en no pocas ocasiones, la de Europa y la del mundo: de Chesterton a Churchill, de Thomas Hardy a Disraeli, de Edmund Burke a Laurence Olivier, pasando, desde luego, por Hitchcock, Constable, Lord Nelson o Jane Austen. Pero, junto a ellas, y con ellas mezcladas sin más regla que las del obligado orden alfabético, aparecen también, combinando «entradas más sesudas con otras más ligeras», voces que, escritas frecuentemente con un sentido del humor inevitablemente inglés, nos informan sobre aquello que todos identificamos con ese raro país donde se conduce por la izquierda y se utiliza un arcaico sistema de pesas y medidas: Ascot, Aston Martin, autobuses, Bond (James Bond, of course), Burberry, buzones, clima, clubes, Dunhill, Enciclopedia Británica, espías, exploradores, Financial Times, Fortnum & Mason, gatos, jardines, mermelada, modales, nannies, Oxford, paraguas, parlamento, Rolls-Royce, Sherlock Holmes, sombreros, té, Union Jack o Wimbledon. Se trata sólo de un puñado de las muchas voces sobre las que Peyró planta sus ojos en su recorrido por lo inglés, pero tan definitivas para definirlo en la mentalidad colectiva que cualquier persona medianamente culta percibe de inmediato la razón por la que cada entrada figura en el listado, aunque luego nuestro autor se encargará de darnos una auténtica lección sobre aquello que solo nos suena de pasada: por ejemplo, que Dunhill es una marca de tabaco o Fortnum & Mason unos maravillosos almacenes londinenses. Ignacio Peyró, que culmina, por tanto, con éxito indudable su objetivo de escribir «ante todo, un libro ameno», no se sitúa, hay que subrayarlo, en la fría posición del estudioso, sino(según él lo admite abiertamente) en la de quien, además de conocer muy bien el peculiar universo del que escribe lo hace para «ofrecer al lector un elogio de Inglaterra y una reivindicación de lo mejor de su herencia», aclarando, por si el título de su obra pudiera inducir a alguna duda, que «en honor a una tradición que solo se absuelve por la continuidad de su uso y la nobleza de sus precedentes, los términos Inglaterra e inglés sirven, con frecuencia, para denotar al Reino Unido en su conjunto». Quien esto escribe comparte con el autor de Pompa y circunstancia esa sincera admiración por el Reino Unido y los británicos, unas gentes que, en palabras de Tennysson, citadas por Peyró, creían «que un hombre debe tener sus propias ideas sin que nadie le dé en la cabeza por ello».

Contradicciones

Amamos esas tierras, tan apartadas por su insularidad durante siglos, porque en ellas nació el ideal de libertad que hoy abrazamos y porque, cuando parecía haber sido derrotado, fue desde allí defendido en las playas, aeródromos, campos, calles y colinas. Pero amamos también a sus habitantes, con sus contradicciones («un país célebre por su frialdad hacia la infancia y, a la vez, inventor de la literatura infantil») y con una inmensa capacidad de hacer historia: «Del dandismo al teléfono, de la pesca con mosca al bosón de Higgs, de la norma de calidad de la BBC a la hilatura industrial, del servicio portal, el boxeo o el roast-beef». El país de la representación parlamentaria, la expansión del sufragio, la fibra óptica, la monarquía constitucional, la finanzas globalizadas, los pioneros de la arqueología o la física de Newton. De todo ello, y de mucho, mucho más, habla, para deleite del lector, Ignacio Peyró en este libro, como lo inglés, singular e irrepetible.

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