Santi Balmes (Love of Lesbian): «Me ha dado por la meditación trascendental»

Dos horas y media necesitan ahora como mínimo Love of Lesbian para integrar con coherencia en sus conciertos los diversos conceptos que han ido marcando su trayectoria. El último lo define su más reciente trabajo, «El poeta Halley», un puñado de canciones con una mayor carga lírica y una menor componente festiva. Sí, sí, también ellos se van haciendo mayores


No es la primera vez pero ha vuelto a ocurrir. El octavo disco de Love of Lesbian alcanzó en marzo el número uno de ventas en España. Sí, aquellos descerebrados que en sus años mozos acababan sus conciertos en pelotas prefieren ahora el desnudo emocional meciéndose en medios tiempos, estructuras cuasi sinfónicas e infinitas letras con una profunda carga lírica. Así es su poeta Halley.

-¿Cómo son los conciertos de esta gira?

-Hemos aflojado un poco el histrionismo para dar cabida a un repertorio que fluye de otro modo. La parte humorística ha cedido un poco en pro de que el concierto sea más hipnótico y más coherente. A partir de ahí hemos hecho una criba y temas que en otro momento eran titulares ahora están chupando banquillo. Sentíamos que debíamos sorprendernos en el escenario porque podía llegar a pasar que solo vibrase la gente y nosotros no. En cualquier caso, puede que dentro de dos años te diga todo lo contrario. Ya me conozco.

-¿Cómo está siendo recibida esta mutación?

-Quizá la gente le había dado demasiada importancia a la parte festiva sin darse cuenta de que en todos los discos había una serie de temas que ahondaban en aspectos mucho más poéticos. En realidad, esto ha sido una autorreivindicación. Dos o tres hits que en otro disco seguro habrían entrado en este se han quedado fuera porque no encajaban.

-¿Qué ha hecho en el año sabático que se tomaron tras su última gira?

-Pues he pensado bastante porque me ha dado por la meditación trascendental.

-¡!

-Bueno, tiene bastantes efectos secundarios. No sé cómo decirlo sin que suene místico. Afianzas bastante más tus decisiones y te proporciona un pensamiento mucho más calmado. Seguro que sin esa calma esos dos hits de los que te hablé finalmente habrían entrado porque soy muy impulsivo. Pero esta vez, no.

-¿Ha escuchado mucha música en ese tiempo?

-No, en ese sentido me he desintoxicado bastante. He estado buscando más en mi propio discurso que en otros. Ahora que hemos empezado la temporada de festivales, sí que me he puesto ya en modo de apertura. Pero no siento la necesidad de tener que escuchar lo último. Yo que sé, ahora me ha dado por Nino Rota.

-Puestos a buscar influencias de este disco hay incluso quien ha señalado a Mecano.

-[Se ríe] Sí, ya la vi. Yo de pequeño escuchaba a Mecano y no tengo por qué esconderme. El disco del reloj es brillantísimo. Si lo hubiera firmado Human League sería su mejor disco. Pero no, joder, por ahí no va la cosa. Y todos lo sabemos.

-¿Por qué ahora los odian los gurús del indie?

-No sé, supongo que hay una parte de esnobismo y otra de intentar denostar a una banda que ha roto el techo del indie y que ha salido de ahí. Por eso ahora cuando leo las fantásticas y merecidas críticas a León Benavente pienso qué bonito ese momento cuando todo el mundo dice que vas a ser lo más porque preparaos, si llegáis a ser lo más os van a caer chuzos de punta y de gente de la que no te lo esperabas en la vida.

-¿Son León Benavente sus herederos en la cabeza de cartel de los festivales?

-A mí me gustan, pero no me atrevo a aventurar eso.

-¿No cree que ya va siendo necesaria una renovación?

-Ya, pero cuando montas un festival solo con gente que promete te acaban yendo 500 personas y te pegas una palmada de la hostia. Y un festival no deja de ser un negocio. Si Vetusta o nosotros fuésemos grupos que cantásemos en inglés y girásemos por toda Europa te aseguro que no estaríamos en todos los festivales y no se generaría esa sensación de quemazón.

-Aunque en sus letras evita cuestiones políticas no tiene problema en manifestarse políticamente activo. ¿Cómo está viviendo este momento?

-Pues mira, es evidente que se necesita que alguien tome las riendas pero con estos seis meses con un gobierno en funciones y con todo a ralentí, coño, como que se ha destensado un poco la historia. Así que me sale la vena más anarquista. Pero evidentemente no es así y este es un tiempo ganado por el sistema y algo estará pasando entre bastidores que nos dejará a todos con el culo al aire otra vez.

OURENSE. Pazo Paco Paz. Sábado 14. 21.30 horas. 19,60 euros

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Santi Balmes (Love of Lesbian): «Me ha dado por la meditación trascendental»