Vida y ficción, fundidas en negro 

El sello madrileño Es Pop [El Pulpo, en mallorquín] edita en español «Arte salvaje», la biografía definitiva de Jim Thompson, la más oscura cima de la literatura criminal estadounidense, y una de sus vidas más duras y fascinantes

El escritor estadounidense Jim Thompson, retratado en Hollywood Hills en el año 1975, en una fotografía conservada en el fondo familiar
El escritor estadounidense Jim Thompson, retratado en Hollywood Hills en el año 1975, en una fotografía conservada en el fondo familiar

Era «un individuo muy apacible, amable, casi obsequioso. Toda la violencia que surgía en su prosa era más bien freudiana». Entre este comentario de Knox Burger, miembro del equipo del sello Gold Medal que negociaba con Jim Thompson, y la cita del propio Thompson con que Robert Polito abre su ambiciosa biografía sobre el autor de 1.280 almas -«Existen treinta y dos maneras de escribir una historia y las he usado todas, pero solo existe una trama: las cosas no son lo que parecen»- encontrará el lector al verdadero James Myers Thompson (Anadarko, Oklahoma, 1906-Huntington Beach, California, 1977), el Dostoievski en versión todo-a-cien, como lo calificó James Sallis. Pero lo mejor que puede hacer el aficionado que quiera profundizar hasta la extenuación en el conocimiento de Thompson, en vida incomprendido y hoy considerado como un pilar fundamental del género negro y un hito contracultural, es recurrir al texto de Polito, un monumental trabajo publicado en 1995 y traído al español por Es Pop Ediciones; hace ya un tiempo, es cierto, pero el enorme interés del libro minimiza la importancia del retraso con que se hable de él (cualquier momento será bueno).

Solo un poeta (ah, el poeta y sus ideales) como Polito se embarcaría en un proyecto tan absorbente y vital como Arte salvaje (título que rinde tributo a Art Savage, personaje de la novela de 1965 Texas), y que le ocupó años de intensa dedicación en que reunió valiosos testimonios orales de allegados, familiares, amigos, conocidos de Thompson, y que conjuga con un análisis en profundidad de su producción literaria, que refleja innumerables experiencias vitales del autor, y una apasionante reconstrucción histórico-social.

La biografía de Polito puede leerse como novela, pero más allá de la persona alcanza a erigirse como un retrato de la dura América del Lejano Oeste, de los pioneros, de la ley seca, los pozos petrolíferos, los trenes, la Gran Depresión... casi como una historia de la cultura popular. Sus desequilibrios narrativos no empañan en modo alguno la exquisita sustancia que destila todo el libro, en que la abrumadora figura del padre, un sheriff corrupto que lo atosigaba y acomplejaba, tiene un peso central, como la propia obra de Thompson evidencia. Su vida errática, sus mil empleos miserables, su pertinaz alcoholismo, su vagabundeo, sus delitos, sus problemas económicos jalonan el periplo de un hombre que, como apunta Robert Mills, redactor jefe de Ellery Queen?s Mystery Magazine e íntimo amigo, «no pensaba particularmente en términos de literatura o arte ni en términos comerciales. Quería mostrar cómo eran las cosas, cómo se comportan los seres humanos, ya sea en un yacimiento petrolífero de Texas o en el Bowery».

Thompson, que murió sabedor de que sus libros estaban descatalogados, le había dicho unos días antes a su mujer que conservara los derechos sobre su obra porque a la vuelta de diez años sería un escritor famoso. Hoy, sus narraciones en primera persona protagonizadas por perturbados, perdedores, criminales, estafadores, psicópatas no solo son objeto de estudio de la psiquiatría sino que suponen una de las cimas (más oscuras) de la novela estadounidense. Como escribió el prestigioso crítico Luc Sante en The New York Review of Books: «Thompson cubre un hueco significativo en la continuidad de la ficción norteamericana de posguerra, un eslabón entre la literatura popular y el vanguardismo».

Resulta además que su peripecia es casi tan fascinante como sus novelas, que, por cierto, se nutren abiertamente de ese recorrido existencial. Para quien haya disfrutado de El asesino dentro de mí (1952), Un cuchillo en la mirada (1955), Los timadores (1963) o 1.280 almas (1964), Arte salvaje es una lectura imprescindible; y para los demás, también.

Arte salvaje. Una biografía de Jim Thompson. Ensayo biográfica. Robert Polito. Traducción de Óscar Palmer. Es Pop Ediciones. 40 páginas. 28 euros

Votación
7 votos

Vida y ficción, fundidas en negro