«Jamás pensé que esto pudiese llegar a interesarle a alguien»

Cuenta con más de 7.500 seguidores en Twitter, y la cosa no para de crecer. Sus dibujos (humorísticos, sesudos, pero siempre impactantes) tienen cada día más adeptos. Y todo, a pesar de que el autor no se lo explique


Barcelonés afincado en Mallorca, este ilustrador ha creado una enorme familia disfuncional conformada por sus miles de seguidores en Twitter (fanáticos, más que simples seguidores). Expone este mes en la sede coruñesa del COAG, una oportunidad única para descubrir quién es ese tal Julio César Pérez que se oculta tras el nombre del pigmento Amarillo Indio.

-Ayúdeme a definir para los lectores qué son esos dibujos que cuelga usted en Twitter.

-¿Qué te parecen a ti?

-Digamos que parecen destellos de genialidad pero sin pretensiones. Parecen hechos para quedarse en el ámbito privado.

-Me gusta eso de privado y lo de destellos, creo que lo define muy bien. Yo me dediqué a la pintura mucho tiempo, pero lo dejé por cuestiones personales. Pasé a hacer cosas totalmente diferentes, pero la pintura está ahí. Dado el poco tiempo que tengo, pues esto es lo que hago, dibujos de desayuno, que salen con un café y un boli. Y lo de privados es que en un principio eran para mí, sin ningún otro objetivo. 

-Privados, pero los cuelga en Twitter.

-Pero cuando empecé a hacerlo no tenía ningún seguidor. Y así estuve un buen tiempo. Es que era como un museo virtual, un lugar donde colgarlos, aunque nadie accediese a ellos. Los colgaba en el vacío y me gustaba la idea de que estuviesen ahí flotando.

-¿Por qué Twitter?

-Yo no lo conocía. De hecho, había hecho un trabajo conceptual con un amigo. Queríamos que Quim Monzó nos siguiera, llamarle la atención. Era un experimento, pero no lo conseguimos porque no sabíamos cómo funcionaba. Ahora ya voy entendiendo cómo va. Lo que me parecía interesante era la linealidad y que dejaba de existir el formato. Tengo dibujos pequeñitos, pero hay quien los ve en el teléfono y quien los ve en una pantalla enorme de ordenador. En la pintura uno de los problemas que me obsesionaban era la escala y el formato. La escala se mantiene pero el formato cambia según la pantalla que uses, y eso me fascina. Y estoy aquí por Twitter, he conocido a gente estupenda. 

-¿Cómo se convirtió en un fenómeno de las redes sociales?

-¡Yo qué sé! No avisé a ningún amigo, no buscaba nada... ¿Quién sería el primero? Ni me acuerdo. Pero sí es cierto que cuando tenía unos 200 seguidores empezó la cosa a multiplicarse. Es algo que no acabo de entender. Yo pensaba que esto le gustaría a diez personas. Pero bueno, me parece bien que me sigan, no lo voy a rechazar, desde luego.

-¿Cómo es el proceso creativo de sus dibujos?

-Yo hacía cosas muy trabajadas al óleo que me llevaban meses. Y ahora tengo dos hijos pequeños y trabajo como contable. Así que en los segundos que me quedan hago esto. Hay varias leyes que tienen que seguir. Las leyes son no pensar, no darles importancia, y que no tengan tiempo, no dedicarles demasiado. Por eso hay mucha raya, porque no sé lo que va a ocurrir. Salvo algunos casos, es la línea la que me lleva al dibujo. Incluso surge la sensación de abismo, de que no me va a salir nada.

-Así que no surge la idea y coge entonces el boli...

-Al revés. Quiero que la idea surja del trabajo. Y me obligo a no tirar. Aunque no me guste el dibujo, lo cuelgo.

-Hay alguno con tachones.

-Exacto, y ahí está de todos modos.

-La gente se parte con su humor.

-Me fascina. Yo me he terminado riendo con algunos, sobre todo porque no sé lo que va a ocurrir, y si sale algo gracioso, pues me río. Pero me sorprende que le haga gracia a los demás.

-Lo han comparado con Chumy Chúmez.

-Yo no lo veo, pero me lo ha dicho mucha gente, así que debe de haber algo. No pretendo hacer ningún tipo de denuncia, no quiero molestar. Además, es que no conozco mucho su obra. Mis referencias vendrían más por el mundo de la pintura o la escultura, como Giacometti. Pero insisto en que esto es un proyecto tan íntimo que me cuesta buscarle referencias. Jamás pensé que esto pudiera interesarle a alguien que no fuese yo. Pero bueno, referencias habrá, aunque no me dé cuenta, porque vengo del mundo de la imagen.

-Está pendiente la publicación de un libro.

-En abril. La editorial es vasca y tiene un nombre precioso: Belleza Infinita. Con este nombre es imposible que diga que no. Creo que la idea partió de alguien que colgó un dibujo mío en Facebook y luego se pusieron en contacto conmigo. Puede que haya más libros.

-¿Tiene material para llenarlos?

-Tengo una mecánica de trabajo que me permite hacer cinco o seis dibujos cada día. Así que tengo como dos o tres mil dibujos esperando. Y eso que nunca tuve tan poco tiempo en mi vida.

-Así que hay amarillo Indio para rato.

-Bueno, no creo que falte mucho para que la gente se empiece a cansar.

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