Palma, un rival que pasó de la opulencia a la estrechez


De la opulencia a las estrecheces. Ese camino se vio obligado a recorrer el Club Baloncesto Bahía de San Agustín. La pandemia le dejo sin sponsor y no tuvo más remedio que darse de baja en la competición hace un año. El pucherazo entre la ACB y la Federación Española de Baloncesto, la suspensión de la Liga LEB y que no había demasiados optantes para la temporada 2020-2021, le abrieron un hueco por el que se coló con más voluntad que presupuesto, que, según dicen, es el más bajo de la categoría.

La falta de recursos agudizó su ingenio: gente joven, salarios bajos y allá nos vamos. El maestro Pepe Laso aceptó el envite para hacer un trabajo de tecnificación como solo él sabe hacerlo. Y a su lado, Quique Fernández —cuántos viajes de Ponferrada a Lugo para trabajar, sin prisas ni agobios...—. El resultado está siendo espectacular. Recordemos. Solo una victoria en los siete primeros partidos, y en los once o doces finales, diez triunfos.

Y aquí están, en el grupo de los mejores, luchando por estar en el play-off. No les será fácil, pero mientras tanto continúan trabajando en su mejora y ya alcanzaron su primer logro, que no es otro que la tranquilidad de la permanencia. No van a bajar los brazos y no pensemos ni por un momento que hayan dada por terminada la temporada. Alguien se llevará más de un susto.

Juegan como un equipo júnior. En realidad, como lo que son, un equipo joven y fresco que no especula. Quieren jugar muy rápido, les gusta correr y jugar muy intenso. Apuestan por muchas posesiones y muchos tiros sin mirar ni de reojo al marcador. Y un detalle. En este equipo balear están los dos mejores anotadores de la LEB Oro: Ronnie Le Harrell, un alero americano cuya única experiencia en el baloncesto europeo la tuvo en Rumanía y Luxemburgo —habrá que tener cuidado porque no suele jugar mal dos veces consecutivas y en el partido ante el Leyma Coruña fue una sombra, con 3 de 14 en tiros de campo—; y el otro fenómeno es el estonio Kristian Kullamae, un escolta de 21 años y ya amarrado por el San Pablo Burgos. Entre los dos acumularon 29 de los 66 tiros que hizo el equipo en ese partido ante el Leyma.

El Río Breogán llega a este encuentro sobrado de victorias y, por lo tanto, sin ningún agobio. Le tocará correr y defender. Si ya es superior en todo, lo es mucho más en las rotaciones. Deberá de aplicarse mucho en defensa porque eso será mejor que esperar que jugadores muy fiables tengan un mal día.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Palma, un rival que pasó de la opulencia a la estrechez