El peaje del recién ascendido


Después de poco más de un mes de competición, el Cafés Candelas Breogán circula por la liga ACB con dos victorias y cinco derrotas. Podría pensarse que el balance no es tan malo si se tiene en cuenta que el equipo juega con un montón de penurias en forma de lesión. Aunque somos muchos los que creemos que con un base más en la plantilla el partido ante el Joventut no se habría escapado del Pazo y en Murcia se habría llegado a los últimos instantes del partido en otra situación. Es un detalle a valorar y pronto, porque la competición no espera por nadie.

Pero en Murcia hubo más detalles: el porcentaje del tiro de tres, el de los tiros libres y sí, hay que decirlo, el arbitraje del último cuarto. Fue nefasto para las aspiraciones breoganistas, con un doble rasero clarísimo en los contactos de las zonas. Llegaron a dar como tapón un palo en toda regla a Löfberg (que por fin está de vuelta) e innumerables golpes a Gerun o Jordan, pitando falta, tras falta. Yo eché en falta otra actitud de Lezkano, más contundencia en sus reclamaciones, pero él sabrá. No digo que el Breo perdiese por el arbitraje, pero ayudó a que el equipo no llegase a los instantes finales con opciones. Es el peaje que tiene que pagar un recién ascendido para ganar fuera de casa.

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