Un mal partido, un gran ambiente


Parido apasionante, con ambiente eléctrico y emotivo, himno gallego incluido, pero de muy poca calidad. La primera parte especialmente. Entre Breogán y Obradoiro tiraron 27 de tres puntos y solo metieron cuatro. Los de Moncho Fernández estuvieron especialmente desacertados. Incluyeron en su nefasta estadística, tres de 12 tiros de dos. Llegó vivo al descanso porque los lucenses tampoco anduvieron finos.

La segunda parte ya tuvo otro nivel, hubo más acierto y el Obradoiro se acercó a cuatro. Vasileiades, ausente hasta entonces, asustó con tres triples prácticamente consecutivos y entramos en un tramo de partido electrizante. Entre los de Santiago de Compostela continuaba la seguida. Apenas Nacho Llovet y el rayo fugaz de Vasileiades sumaban. El Breogán, en cambio, encontró en Vidal, Jordan y un heróico Gerun, el sustento necesario para llegar sin agobios hasta el tramo final del partido. Júbilo en el Pazo. Un respiro necesario para el equipo de Natxo Lezkano en el arranque de la Liga. En medio del jolgorio y la fiesta, algún recuerdo triste y fuera de lugar.

Empatados a dos victorias, Obradoiro y Breogán tienen ante sí un futuro todavía incierto en una competición dura. Desde luego, los dos equipos deberán de mejorar el partido que realizaron ayer en la cancha lucense.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Un mal partido, un gran ambiente