Cinco años de una carta que parece que nunca se entregó

Feijoo visitó el Concello en el 2009 y recibió peticiones de todos los grupos


lugo / la voz

El 3 de junio del 2009 el recién elegido presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, visitaba de forma institucional el Concello de Lugo. Eran los años de la bonanza, de las grandes obras municipales, autonómicas y estatales. Los proyectos salían como hongos pero también comenzaban a atisbarse los primeros síntomas del resfriado económico.

Para aquella cita, los tres grupos municipales (PSOE, BNG y PP) formulaban sus peticiones, como a los Reyes Magos, para que el presidente gallego se las llevase con el fin de que las tuviese en cuenta. Un estilo muy de la época de Manuel Fraga, al que le gustaba llevarse dosieres de los ayuntamientos que visitaba y que luego distribuía entre sus conselleiros para su mejor consideración.

Un repaso a las peticiones lucenses de la primavera del 2009 muestra que poco o nada se ha avanzado en algunos de los asuntos más importantes para el desarrollo de la ciudad. Las del PSOE repasaban temas que hoy siguen vivos en la ciudad y que al paso que llevamos lo seguirán durante esta década. Uno que por fin podría tener visos de finalizar en el 2015 es el auditorio de Magoi, en el que la Xunta prevé invertir 4,2 millones el próximo año. El PSOE de Orozco pedía en el 2009: «Proseguir trámites administrativos previos a la construcción».

Otra eterna petición que sigue molestando a los vecinos por su falta de concreciones y mucho juego de disculpas es el Plan Paradai. El PSOE pedía que se ejecutase la última fase, y en esas aún estamos a finales del 2014.

Qué decir del Centro de la Romanización en el cuartel de San Fernando. Cinco años más viejo, el edificio catalogado BIC ha sufrido tanto deterioro como falta de futuro. Este mes, ante la situación tan sangrante que sufre el edificio y las acusaciones mutuas sobre quién se pasa la llave a quien, Xunta y Concello invertirán 180.000 euros para los retoques necesarios para evitar que se caiga el cuartel.

El gobierno de Orozco le pedía a Feijoo que proyectase la continuación de la Ronda Este entre A Tolda y la carretera de A Fonsagrada. De esto no se sabe nada. El Plan Move de la Xunta 2009-2015 señalaba que estaría hecho en el 2013, con un presupuesto de 8,6 millones para 2,3 kilómetros de longitud.

El alcalde se acordaba del parque industrial de As Gándaras (finalizado justo en el peor momento de la crisis) y de que se siguiente con el AVE, pero en este último caso el regidor confiaba en que se cumpliesen los plazos del Gobierno de Zapatero y de la Xunta. El AVE carece de inversión, salvo las eternas obras de la variante de Láncara. Mientras, la Intermodal de Lugo solo es una estación virtual, en el papel.

Para finalizar, una petición del PSOE que compartiría toda la ciudad y que demuestra la falta de voluntad en estos cinco años era, y es hoy en día, la de «realizar obras urgentes para mejorar la situación actual» de la estación de autobuses.

Por su parte, el BNG, cuyo portavoz entonces era Xosé Anxo Lage, le recordaba en la carta a Feijoo el proyecto del bipartito de la Xunta de hacer un PAC con urgencias y un laboratorio de sanidad en los edificios del Xeral. En estos cinco años, hasta los vecinos y comerciantes del barrio se han cansado de salir a la calle a protestar y pedir una solución. Y el tema parece que va para largo.

El Bloque pedía que se construyese una planta de compostaje. Un tema por el que ya luchó Marcos Cela. El Concello lo incluyó en su Agenda Local 21 en el 2007, el plan de residuos de la Xunta lo contempló, pero Lugo sigue sin ella. Hasta el Concello llegó a adjudicar su gestión a Urbaser en el 2003. Para terminar, los nacionalistas pedían más inversiones en la rehabilitación del casco histórico «para darlle vida». Hace años que están paralizadas las reformas en A Tinería, con las consecuencias que los lucenses y los turistas ya conocen.

El PP, cuyo portavoz era el hoy diputado Joaquín García Díez, también entregó su carta al presidente. Y precisamente hablaba de A Tinería para poner en valor los bajos rehabilitados y llevar adelante lo que se llamó «cidade dos oficios». Una utopía. Artesanos ocupando los bajos del barrio medieval para dinamizarlo. Papel mojado. El PP también pedía un Parador de Turismo en San Fernando o en el hospital de San José. Para finalizar demandaba las habituales obras de mantenimiento de la Muralla.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Cinco años de una carta que parece que nunca se entregó