La música y los mojitos pueden con el mal tiempo

la voz

Un año más, la Asociación de Hosteleros e Iniciativas Turísticas de Vigalarcía (Ahituvi) y el Concello han puesto en marcha de nuevo un chill out en la playa de A Concha desde el sábado de la semana pasada.

Esta es la sexta edición de un evento que ofrece un ambiente relajado para tomar un trago. Cada noche hay un nuevo músico invitado y, por tanto, una ambientación sonora distinta, bien en directo o seleccionada por un DJ. Distintos estilos se dan cita en este espacio pero siempre buscando ese tono amable y tranquilo típico en los chill outs. Desde una música más electrónica hasta canciones rock, pasando por los temas de Françoise Hardy. Todo cabe en esta anual cita con la música.

Todo ello sin olvidar la decoración plagada de hamacas, pufs y candelabros, que no hacen sino mejorar la experiencia.

En el bar instalado en la playa se pueden pedir daiquiris, mojitos, cervezas, refrescos, agua y cócteles, estos últimos, con o sin alcohol. La lista de precios oscila entre uno y cuatro euros, los mismos que los del año anterior. Sin duda, asequibles y al alcance de todos los bolsillos. Y además, aquellos que lo deseen, podrán probar de manera gratuita unas deliciosas brochetas de fruta, de melón y de sandía.

Cuando no falta mucho para el cierre, los clientes tienen la posibilidad de lanzar unos preciosos farolillos voladores que iluminan el cielo mientras ascienden sin parar. Una vez en el aire, lo común es pedir un deseo, aunque también hay quienes prefieren aprovechar la ocasión para sacar su teléfono y retratar el momento.

Artistas invitados

El lugar está abierto de nueve de la noche a doce y media de la madrugada. Hoy le toca el turno a Moncho Lemos y mañana, último día, un DJ pondrá el broche final. Lemos, conocido por el programa Fondos reservados de Radio Galega, ofrece una sesión en la que rescatará hits de ayer y antes de ayer para ofrecerlos con un sonido diferente y actualizado. En esa misma línea estará la música que pinchará Chenano, mítico DJ de las cabinas vilagarcianas con más de quince años a sus espaldas dedicados a este oficio. Antes de ellos estuvo Gudari Fdez, un pinchadiscos que ofreció una mezcla de sonidos y ritmos o Toni B. Willisch, guitarrista del conjunto vilagarciano Cornelius, que pinchó canciones como She de Elvis Costello.

Con este espacio pretenden dar una alternativa en verano a los vilagarcianos ya que fuera de las fiestas, la oferta no es muy amplia. La propuesta se ha visto ligeramente afectada por las lluvias pero al final la acogida ha sido positiva. El aumento de público ha ido a la par con la mejora del tiempo y hace augurar larga vida a este evento.

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