«Cantar en una coral es una terapia ocupacional buenísima»

«Que canté con Rocío Dúrcal ya lo saben quienes me conocen», afirma


Otilia Villar Pampín lleva toda la vida dirigiendo corales en la ciudad. Montó la primera formada solo por mujeres, dirigió a niños, condujo la Polifónica Casa do Mar y fundó otras tantas agrupaciones de voces. Llegó a dirigir cuatro corales al mismo tiempo.

-Se ha pasado usted toda la vida cantando.

-Pues sí. Yo cantaba en todos los coros que había. Empecé a los 10 años con las monjas. Tenía un oído prodigioso. Lo heredé de mi abuelo. De hecho, me jubilé por una otitis que tuve.

-Y aún le queda cuerda vocal para rato.

-Yo ya tengo la voz muy gastada. Pero esto es por enseñar a cantar. Al estar haciendo agudos y graves todo el rato, la voz se te gasta. Una vez, Plácido Domingo me dijo que él nunca haría lo que hacía yo. La voz se te gasta.

-Por eso se dice que los niños tienen voces blancas, ¿no?

-Claro. La mía ya no es ni amarilla. Debe ser marrón o verde [Risas]. Yo era mezzosoprano, pero ahora no soy ni bajo. Se me gastó la voz un montón.

-¿Siempre se le dio bien cantar?

-Sí, yo ya cantaba de pequeña. A mí me encanta la música y me gusta que la gente se acerque a ella. Genera muy buen rollo.

-¿Cuando se juntan las corales también hay buen rollo? ¿No hay mucha rivalidad entre ustedes?

-¡Qué va! Cuando las corales se juntan, en el pinchito de después de cada actuación, hay un buen rollo increíble siempre.

-Y anécdotas tendrá por un tubo.

-Pero quien me conoce, ya se las sabe. A los 16 años, en una emisora de radio ferrolana, tuve que grabarle un estribillo a Rocío Dúrcal, porque ella estaba sin voz. Luego cantamos las dos juntas en unos actos benéficos.

-¿Cuál es el truco para dirigir bien una coral?

-La partitura, ni mirarla. Tienes que sabértela de memoria para estar pendiente de las voces. A las corales hay que llevarlas.

-¿Echaba muchas broncas?

-No, yo era más de darles ánimos. A las personas mayores siempre les digo que hasta los 140 años se puede cantar. Creo que estar en una coral es una terapia ocupacional buenísima para las personas de avanzada edad.

-¿El director de una coral tiene que tirar también de psicología?

-Sí. Es que ya solo subirse a un escenario tiene mucho mérito.

-Y usted de nervios en el escenario, nada de nada, ¿no?

-Yo no, afortunadamente. El director de una coral tiene que transmitir tranquilidad. Si está nervioso, es imposible. Debe sentirse como si fuera a hacer algo cotidiano, natural, normal.

-¿Con qué tema tienen el éxito asegurado todas las corales?

-Mi tema favorito es Negra Sombra. Es oírla y me emociono. El tema estrella de la coral de la Casa do Mar es la Salve Marinera, que fue lo primerito que cantaron cuando se creó. O el Boga boga mariñeiro, por ejemplo.

-Esta coral celebra estos días sus 25 años de existencia.

-Sí, y ahora la dirige mi nuera Lis Teuntor. Yo sigo yendo a los conciertos y estoy un poco por ahí con ellos. Con la coral de la Sagrada Familia también, aún sigo viajando. Aunque esté jubilada, sigo muy vinculada a las corales que he dirigido durante toda mi vida.

Otilia villar Pampín directora de corales premiada por las hogueras de san Juan

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