Cuando Ourense no esté


Ourense se muere de vieja. De tanto decirlo parece que nos hemos acostumbrado. Cualquier día nos despertaremos y nos pasará a la inversa que a Augusto Monterroso: el dinosaurio que es la provincia ya no estará aquí.

De todos modos, las estadísticas se encargan de abofetearnos periódicamente para tomar conciencia de una situación con forma de espiral. No son necesarios ni sociólogos ni economistas para recordarnos que la población activa se nos escurre entre las manos. Que uno de cada tres ourensanos es pensionista es un dato que podemos comprobar cada día mirando a nuestro alrededor. En la calle o en casa. Hagan la cuenta. Por si fuera poco la crisis convirtió a los austeros pensionistas ourensanos en un medio de producción más, con familias viviendo de esos seiscientos y pico. Poco se puede producir con la pensión más baja de todo el país. Y así estamos, fiando nuestro futuro a un pasado que acabará pasando de verdad.

Se podría concluir (siempre concluimos) que las administraciones, todas y cada una, tienen algo que decir. Pero ese tiempo ya pasó. Ahora tienen algo que hacer. Tienen que hacer algo. También nosotros. ¿Queremos sobrevivir?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags

Cuando Ourense no esté