Descartan el empleo del georradar por el monte Castrove

La Voz

FIRMAS

05 dic 2013 . Actualizado a las 12:47 h.

El 18 de agosto del 2010, Sonia Iglesias desapareció. La pontevedresa no acudió a su puesto de trabajo en Massimo Dutti y las alarmas se dispararon.

En estos más de tres años de investigación policial, solo una persona permanece imputada, su compañero sentimental. La familia de la pontevedresa sostiene que las contradicciones en las que incurrió en los distintos interrogatorios policiales son suficientemente significativas, extremo que no comparte el representante legal del encausado.

Según ha venido sosteniendo Julio Araújo a lo largo de todo este tiempo, aquel día acompañó a su mujer hasta un zapatero de la calle Arzobispo Malvar. Añadió que, instantes después de volver a montarse en el coche, Sonia Iglesias se apeó para realizar una serie de recados por el centro de la ciudad. Ahí se le perdió la pista. Si bien algunas personas manifestaron haberla visto en distintos puntos de Pontevedra, la policía descartó que hubiera sido así -aparentemente, la jueza ha descartado volver a tomarles declaración-.