Arte público en Ferrol

La Voz

FIRMAS

Juana P. Luna

El arte público siempre está ahí, formando parte de la cotidianidad, tal vez por eso, por pertenecer a nuestro día a día muchas veces pasa desapercibido. Desde este espacio en el que semana tras semana nos dedicamos a hablar del arte encerrado en los espacios expositivos, por una vez, y ya que estamos en verano y a todos nos apetece salir a pasear, a respirar, a ver, tengo ganas de hablar del arte que está libre, del arte que fue hecho para conmemorar, para evocar o para recordar y que nos acompaña en el devenir del día a día. Una sensación que tenemos muchos, sobre todo a la vista de algunas jóvenes piezas que presiden rotondas y jardines, es la de que el espacio público se está convirtiendo en una tragadera que admite todo, y seguramente ésta sea la verdad, pero hoy quiero hablar de esos rincones de la ciudad en los que sentirse bien y que están presididos por obras que vale la pena recordar.

Un espacio que me parece especialmente conmovedor es el Parque de Herrera en el que El Obelisco de Churruca y Neptuno conviven serenamente. Cosme Damián de Churruca fue un marino que estudió en la Escuela Naval de Ferrol, se casó en la Iglesia de San Francisco con una ferrolana y ese mismo año, 1805, murió heroicamente en la batalla de Trafalgar, batalla con la que estaba en completo desacuerdo pues sabía que se iba a perder como así sucedió. En 1811 se le hace un homenaje para el que se construye una fuente en la Plaza del Carmen (hoy Plaza de Armas), de la fuente hoy solo queda el obelisco que fue trasladado a Herrera. Y con Churruca convive un Neptuno blanco y decadente que parece dirigir el mar desde su puesto de vigía, un dios Neptuno que contrasta con el obelisco por su deterioro, por su extraña blancura, por ese romanticismo que nada tiene que ver con la rigidez del Obelisco.

En los Cantones también tenemos piezas estupendas, como As Ceibes de Manuel Patinha que a pesar de la pesadez del bronce parece que va a echar a volar. Esta pieza data de 2005 y está dedicada a la Libertad de Prensa, una réplica de ella se entrega con el premio José Couso de Libertad de Prensa. Otra estupenda escultura, en esta ocasión realizada en una técnica poco frecuente para lo público por su fragilidad, es la cerámica Homenaje a la música tradicional de Francisco Pérez Porto y también situada en los Cantones; destaca el fantástico uso del color que el artista hace y que destaca dentro de lo monocromático habitual de la escultura urbana. Del mismo autor es el Merlín que preside la ruta de los molinos de Esmelle, ruta muy aconsejable de visitar y en la que los vecinos están haciendo una desinteresada labor de recuperación para el disfrute público.

Y hablando de arte público y para terminar, no nos podemos olvidar de que el próximo fin de semana y en el barrio de Canido, de nuevo el arte sale a la calle y con él las ya famosas Meninas de Canido, en la que es ya su cuarta edición. De nuevo Eduardo Hermida en un gesto desinteresado recupera espacios que estaban perdidos por la decadencia y el abandono y los pone en valor a través de la pintura y el arte de tantos amigos y artistas que gratuitamente ceden su esfuerzo y su arte, este año además a través de la página verkami.com todos nosotros podemos contribuir convirtiéndonos en auténticos mecenas del arte.