La Xunta ve superfluo el informe ambiental para la ampliación de Alfonso Molina

Si Fomento decide prescindir de ese análisis, la obra se aceleraría dos meses


A Coruña / La Voz

La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas remitió el pasado 19 de junio un informe al Ministerio de Fomento sobre las afecciones ambientales de la ampliación de Alfonso Molina de tres a cuatro carriles por sentido. El análisis de la consellería, de solo tres páginas, no describe ninguna afección medioambiental de importancia. Parece lógico si se tiene en cuenta que el tramo afectado por las ampliación, entre los puntos kilométricos 1,050 y 2,700 (aproximadamente desde el Coliseo hasta el desvío hacia la AP-9), discurre por terreno ya urbanizado o en proceso de estarlo.

Las únicas especificaciones que hace el informe son bastante generales y podrían aplicarse a cualquier obra. Señala que las instalaciones auxiliares, como plantas de hormigón o instalaciones eléctricas, deben estar previstas antes de comenzar las obras, situarse según criterios ambientales y, las superficies afectadas, restauradas una vez finalicen los trabajos. La otra indicación se refiere a los movimientos de tierras y recomienda que se optimicen los balances para minimizar el impacto, además de analizar con criterios ambientales el emplazamiento de los depósitos de material.

El informe de la consellería había sido solicitado por Fomento para tener una base sobre la que evaluar el impacto ambiental. Ahora bien, el ministerio, como promotor de la obra, es quien debe decidir si es necesario someter el proyecto al procedimiento de evaluación ambiental. A la vista del informe de la Xunta, que no describe ni un elemento que pueda interferir con los trabajos, es posible que Fomento decida prescindir de ese trámite. Si finalmente optase por obviarlo, el plazo para iniciar los trabajos se acortaría al menos en dos meses.

El proyecto de ampliación

La reforma de Alfonso Molina estaría financiada por Audasa, la concesionaria de la autopista AP-9. El coste de licitación supera los 9,2 millones de euros. La avenida recibe cerca de 145.000 vehículos al día por carril, y la ampliación permitirá reducir la densidad del tráfico y las retenciones que provocan los accidentes. La obra ha sido demandada durante años.

Las obras llegarán en realidad hasta el punto kilométrico 3,350, ya que, además de la implantación del cuarto carril, también está previsto mejorar las conexiones. Se construirá un carril directo a Pocomaco y otro hacia la glorieta de Matogrande. Las salidas hacia el concesionario Seat, Elviña, el campus universitario, la Zapateira o el colegio Maristas serán mejoradas.

El proyecto también incluye la construcción de sendas peatonales a ambos lados de la avenida y una nueva pasarela para transeúntes en Pedralonga. Además, se reconstruirán con mejoras la situada delante de la planta de Begano y también la del edificio de sindicatos.

El gobierno municipal prevé que las obras puedan comenzar a lo largo del próximo año.

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