Anastasia Boiko es una joven rusa de 21 años que reside en Valladolid y espera cursar allí la carrera de Arquitectura. Lo cierto es que, dice, ya llevaba dos cursos en Salamanca. Aunque este año se enteró de que no le homologaban sus estudios de Bachillerato en Rusia «porque allí es un año menos» y cuenta que le han anulado su expediente, por lo que deberá comenzar desde cero la carrera si ahora supera el selectivo. «No sé qué tal me me ha salido, porque la verdad es muy complicado, mucha historia...», señala. Cuenta que su abuela es una de las niñas de la Guerra que fueron a Rusia y que en la búsqueda de sus orígenes está su intención de venir a España. Lleva tres meses preparando el selectivo en una academia y subraya que «aquí la educación me gusta más, son más abiertos los profesores, y la gente es muy abierta y familiar». Hoy le queda Historia del Arte y Técnicas Gráfico Plásticas. «Si no apruebo, en septiembre lo intentaré otra vez», afirma.