Un malestar que no se apaga

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

La plaza de Os Praceres está cortada por la mitad a través de la vía del ferrocarril.
La plaza de Os Praceres está cortada por la mitad a través de la vía del ferrocarril. firma

El ferrocarril todavía levanta pasiones en Os Praceres 11 años después

07 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El tren en Os Praceres no es el muro de Berlín, pero la división que las traviesas y los pasos a nivel han provocado en esta plaza pontevedresa levantan tantas pasiones entre sus vecinos como las discusiones más fuertes de la Guerra Fría entre americanos y soviéticos. Han pasado once años desde que el tren pasó por primera vez por este núcleo pontevedrés y todavía hoy las heridas que se abrieron en aquella ocasión, tan profundas como las zanjas donde se colocaron las vías, no han cicratizado.

La plaza está apartada de las carreteras principales que comunican Marín y Pontevedra, y el tren suele pasar al amanecer, camino del puerto, y al atardecer, para llevar la mercancía hacia la estación de la capital. Su actividad pasa desaparcibida para la mayoría de los morracenses, entre los que la polémica hace tiempo que ya murió.

Pero en Os Praceres los ánimos están lejos de estar calmados. El ferrocarril tiene sus detractores y sus defensores. Unos consideran que aún es posible recuperar la unidad de la plaza, imponiendo el soterramiento de la vía. Como Fomento y el Puerto no están dispuestos a hacerlo por las buenas, la plataforma lo intenta lograr por las malas. Y la Justicia, el Tribunal Supremo entre otras instancias, les ha dado la razón. El tren no puede seguir atravesando la plaza así.