La jueza abre diligencias contra Otero por injuriar a López Orozco

El presunto delito también afectaría otros a ediles de la corporación

la voz

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Lugo considera que las declaraciones efectuadas por el empresario lugués José Luis Otero a principios del pasado mes de febrero pueden ser constitutivas de un presunto delito de injurias y calumnias a autoridad pública, en este caso al alcalde lucense, José Clemente López Orozco y a concejales. En la entrevista radiofónica, el industrial lucense habló de presuntas irregularidades en el concello y advirtió que del alcalde «tenía mucho material del caso Campeón y de otros y, cualquier día, empiezo a largar».

Todo apunta a que la apertura de estas diligencias judiciales podría conllevar que el industrial sea llamado a declarar en calidad de imputado y no como testigo, como sucedió la pasada semana cuando la jueza le pidió explicaciones sobre esas declaraciones. De ese encuentro parte la apertura de las diligencias porque todo apunta a que la magistrada estimó insuficientes las contestaciones que José Luis Otero le dio cuando le preguntó, entre otras cuestiones, sobre esas «cosas» que tenía que contarle sobre Orozco. El empresario de O Ceao le contó que el regidor le engañó reiteradamente y que, después de haber mantenido quince reuniones, no pudo cobrar lo que le adeudaba el Concello porque el alcalde le dijo que acudiese al contencioso.

La clave de todo está en las preguntas que le hizo la jueza sobre qué sabía sobre el alcalde y, sobre todo, qué era lo que quería «largar» como en su momento expresó en la entrevista. El testigo expresó que lo que sabía era por lo que publicó la prensa y que no tenía constancia de nada más.

Por la decisión de la jueza parece desprenderse que esta entiende que Otero Feijoo, al no haberle contado nada en particular sobre el alcalde, sus declaraciones radiofónicas pueden ser constitutivas de un presunto delito de injurias y calumnias. Las diligencias conducirán al empresario a una comprometida situación. O revela lo que dice saber sobre el alcalde o, de lo contrario, corre el riesgo de acabar con una condena.

En el auto de apertura de diligencias, la magistrada recuerda que en las actuaciones está la grabación con la entrevista efectuada por Francisco Rivera Cela a José Luis Otero, «en la que aludió a la figura del alcalde y de otros concejales relacionándola directamente con la comisión de figuras delictivas en el marco del ejercicio de sus cargos».

Recuerda la magistrada en el documento judicial que el empresario «llegó a afirmar que disponía de material y de conocimiento acerca de hechos que están siendo objeto de instrucción en los juzgados de esta demarcación».

Dice la magistrada que esas declaraciones motivaron la apertura de unas diligencias dentro de las cuales fue llamado a declarar el testigo». En esas declaraciones manifestó no tener conocimiento de nada delictivo; literalmente dijo que se le había calentado la boca», lo cual no es óbice para para que ahora se acuerde la presente decisión».

Entiende la jueza que el empresario pudo haber incurrido en los delitos ya reseñados con relación «a la persona del alcalde y de una serie de concejales del Concello de Lugo» y recuerda que aunque hay un artículo que regula que estos hechos pueden ser perseguibles a instancia de parte, en este caso la situación cambiaría porque «la ofensa se dirige contra funcionarios públicos, autoridad o agente de la misma sobre hechos cometidos en el ejercicio de sus cargos, debiendo actuarse de oficio»

El auto expresa que las declaraciones de Otero «tienen entidad suficiente para que no puedan sino actuarse de oficio» y aclarar que habrá de deducirse testimonio de la grabación y de la declaración que efectuó como testigo el pasado día 20 este empresario lucense.

«La ofensa se dirige contra funcionarios y una autoridad», dice el auto

La grabación de la entrevista en la que supuestamente el empresario José Luis Otero injuria a Orozco parece ser clave. Lo mismo sucede con otra que le hizo el empresario Jorge Dorribo en su despacho en la que este le pedía que fuera a ver al magistrado José Antonio Varela Agrelo para pedirle «que me devuelva el dinero». En esa conversación, el principal cabecilla de la operación Campeón saca a relucir también otros nombres como los de los ex ministros José Blanco y Francisco Camaño y una supuesta conversación que ambos mantuvieron en una cena de entrega de premios de la CEL en la que también intervino Jorge Dorribo.

En la grabación, que fue conocida durante la declaración efectuada como testigo la pasada semana por José Luis Otero, este transmite al responsable de Nupel, un mensaje que presuntamente dice haber recibido del magistrado y que consiste en advertirle que las juezas no le van ayudar y que el único que puede hacerlo es el fiscal. El recado también contenía información en el sentido de que las magistradas que instruyen no se encargarían de juzgarlo sino que sería otro tribunal.

Hay un momento en la grabación, según algunas fuentes, en el que Dorribo recuerda a Otero que «el que pide tiene que devolver y más si no cumple». En reiteradas ocasiones el polémico empresario se muestra dolido por no haber recibido favores y que nadie hubiera tomado posición por él durante el tiempo que estuvo en la prisión y también porque consideraba que debía tener protección porque para eso «pagaba». «No debo nada a nadie. Lo que debo es mi honradez», expone el responsable de los laboratorios.

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